Contagio

Escrito por Horacio Cano Camacho

 

Yo estoy convencido que el director de cine Steven Sodebergh y el guionista Scott Z. Burns, por más que ya había indicios de una pandemia potencialmente trágica para el mundo, jamás pensaron que su película nos presentaría una situación tan cercana a lo que ahora estamos viviendo. Hablaremos hoy de Contagio (EUA, 2011, Dir. Steven Sodebergh).  Esta película la vamos a usar como ejemplo de una pandemia que arrasa con buena parte del mundo. Se estrenó un año despues de la pandemia de influenza AH1N1 y ya , en el sector científico se alertaba de las posibilidades de una pandemia potencialmente más peligrosa. La influenza preocupó mucho al mundo en 2009-2010 y se determinó su vigilancia estricta, pero la verdadera llegó de manos de otro virus, esta vez un coronavirus.

Esta película no es la primera en tocar este tema, le anteceden películas como La amenaza de Andrómeda (Robert Wise, 1971), El puente de Casandra (George Pan Comatos, 1976), Epidemia (Wolfgang Petersen, 1995), 12 monos (Terry Gillian, 1995), Ceguera (Fernando Meirelles, 2008 sobre el libro Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, 1995), hasta aquellas que recrean un mundo postapocalíptico  de los sobrevivientes, apelando más a la parte fantástica, tales como Soy leyenda (Francis Lawrence, 2007, sobre la novela homónima de Richard Matheson de 1954), Guerra Mundial Z (Marc Forster, 2013, versión libre del libro de Max Brooks de 2006), Exterminio, también llamada 28 días después  (Danny Boyle, 2002). No son todas, por supuesto, pero si constituyen una buena muestra.

Los temas apocalípticos han copado las pantallas. En general, reflejan los miedos de la sociedad hacia lo desconocido. En este caso hacia los microorganismos. Un miedo a que desaten pandemias que hagan enfermar a millones poniéndonos al borde de la extinción.  En otros casos, las enfermedades dejan secuelas en los sobrevivientes, transformándolos en seres terroríficos, hiperviolentos y privados de conciencia (una suerte de zombis). En general, estas películas tienen en común la pérdida de control de un agente infeccioso, la mayoría de las veces ideado por alguna mente malévola o incluso como un arma. Los creadores pierden el control y la enfermedad sale a la sociedad, matando a la mayoría y dejando sólo a un puñado de héroes que lucharán durante toda la trama, por controlar y derrotar a la enfermedad. El hilo conductor es una enfermedad que alguien estudia (en general con malos propósitos) y por descuido o sabotaje se le va del control, sembrando la destrucción.

En realidad no hace falta tener al agente infeccioso en un laboratorio, las enfermedades más peligrosas coexisten con nosotros en la naturaleza. Nadie las ha construido. Virus como el Ébola, Marburgo, Lassa, VIH se encuentran circulando en el corazón de África y hay otras igual de mortales en Asia o América. En todo caso, somos nosotros los que hemos invadido los territorios en donde desde siempre han estado y por supuesto, no hace falta que algún malvado las traiga a las ciudades. El SARS, la fiebre aviar, la encefalitis o la fiebre de Nilo son transmitidas por animales silvestres, quienes contagian a los domésticos y éstos al humano. Otras como el mismo Ébola o el Hanta, viven agazapados en murciélagos y ratones y llegan a nosotros porque invadimos su espacio o en muchos casos, las sequías, devastaciones ambientales, cambio de uso del suelo o hasta el simple turismo “acercan” a los portadores con nosotros.

La película Contagio de S. Sodebergh  se diferencia del resto ya que no busca culpar a villanos de risa, la epidemia se difunde a los humanos como en la realidad pasaría. Se trata de una película de suspenso que mezcla muy bien la ciencia, el suspenso y el terror, arropándolo de un estilo a medio camino entre el documental y la ficción. En este sentido no hay un misterio oculto, ni villanos a quien culpar.

Hay un manejo de la historia que refleja cierta frialdad y linearidad que a muchos no ha gustado. La enfermedad surge en Oriente y de allí, a través de viajeros llega hasta Norteamérica en donde se dispersa con una inusitada velocidad. La película, como si de un documental se tratara, nos va dando pistas sobre su origen, su dispersión, contagio y letalidad. Aparecen las escenas de pánico, los negacionistas y los que buscan hacer negocio con el terror. También nos da cuenta de la desesperación de algunas comunidades por conseguir medicamentos o vacunas y la actitud altruista de muchos científicos que no dudan en autoinmolarse para salvar vidas…

Un aspecto interesante, además de su apego a datos científicos, es el conflicto ético subyacente en la posibilidad de tratamiento o una vacuna. Sin ánimo de contarle la película, debo decir que plantea un conflicto muy cercano a lo que está ocurriendo actualmente. En tiempos normales, la creación de una vacuna puede llevar años de investigación y pruebas. La emergencia, en la película y en la realidad actual del COVID-19, han forzado a la investigación científica a acelerar sus procesos, no sabemos con que consecuencias. Investigar los posibles efectos secundarios de cualquier medicamento es algo muy serio y que exige tiempo, pero la situación es extraordinaria y presiona para acelerar etapas… otro aspecto muy bien reflejado en la película es ¿cómo decidimos a quién se vacuna? En un contexto donde producir siete mil millones de dosis para vacunar a toda la población es muy difícil, por no decir imposible, eventualmente los gobiernos deberán tomar decisiones y esto no es nada fácil, como la propia cinta lo refleja.

La película tiene muy buena factura, tal vez su mayor falla sea apegarse demasiado a los hechos reales, científicos. Por momentos hay una ausencia de drama y emoción, en contraste con las otras películas del género, recordadas arriba. Creo que de manera deliberada, el director prefirió dar información más verificable y menos emocionante, lo cual se agradece, pero termina siendo demasiado fría. Creo que no sale del estilo de este director, famoso por sexo, mentiras y video, El Che, El informante, Traffic, Erin Brockovich, entre otras. Todas en la línea de mostrar datos verificables.

Es una película interesante por la información, bien realizada, buenas actuaciones. Las otras enunciadas tal vez son más emocionantes. Si ve algunas de ellas puede comparar la película de acción, el drama y el thriller con los hechos más apegados a la realidad. Para una tarde de domingo sin mucho quehacer… 

Horacio Cano Camacho, Profesor - Investigador del Centro Multidisciplinario de Estudios en Biotecnología y Jefe del Departamento de Comunicación de la Ciencia de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

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