Zoogy, un pez extinto de regreso a su hábitat

Escrito por Arely Ramírez García y Omar Domínguez Domínguez

¿Sabes qué son los peces goodeidos?

Los goodeidos son un grupo de peces biológica y ecológicamente interesantes. Esta sub-familia es endémica de los cuerpos de agua dulce del centro de México, lo que significa que solo en nuestro país habitan en forma natural. Tienen características reproductivas muy particulares ya que presentan fertilización interna, es decir, las hembras tienen ovarios modificados para mantener el desarrollo de los embriones durante la gestación y, a su vez, los embriones desarrollan una estructura especializada llamada trofotenia (análoga al cordón umbilical en los mamíferos) que ayuda en la transferencia de nutrientes, desechos y gases entre la hembra y los embriones, fenómeno denominado matrotrofia.

Los machos goodeidos carecen de órgano intromitente como los guppy (un grupo de peces pequeños comunes en los acuarios), por lo que necesitan el consentimiento de las hembras para copular, por lo que, en la mayoría de las especies, muestran un dimorfismo muy marcado donde los machos son más vistosos que las hembras, además de presentar un complejo cortejo de bailes y movimientos para impresionarlas.

Dependiendo del autor que se consulte, se reconocen alrededor de 40 especies de goodeidos, de estas, en un reporte publicado en 2020 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se cataloga a una o dos especies como extintas, pero con poblaciones en cautiverio en México, Estados Unidos de América y Europa. De las 37 especies restantes, 13 son consideradas en peligro crítico, 14 en peligro de extinción, seis como vulnerables y cuatro como preocupación menor. En las leyes mexicanas (NOM-059-SEMARNAT-2010), los goodeidos también están catalogados con 18 especies en peligro de extinción, cuatro especies como amenazadas, una probablemente extinta en la naturaleza y una sugerida para protección especial.

Quizás porque estos peces son de tamaño pequeño y no poseen importancia ornamental y económica, no han recibido mucha atención en los esfuerzos de conservación. Sin embargo, nosotros te vamos a contar la historia de Zoogy, un pez goodeido extinto en la naturaleza al que hemos logrado reintroducir a su hábitat natural.

 

Te presentamos a ¡Zoogy!

El picote tequila (Zoogoneticus tequila) o Zoogy, como le hemos nombrado, está catalogado en peligro crítico y la Skiffia dorada (Skiffia francesae) extinto en la naturaleza. Ambas vivían en los manantiales y cauce del Río Teuchitlán, en la parte alta de la cuenca del Río Ameca, en el estado de Jalisco. El Río Teuchitlán tiene una longitud de menos de 1 km de largo, pero a pesar de su pequeño cauce, solía tener un elevado número de especies de peces: alrededor de 12 nativas y al menos cuatro de ellas endémicas. Sin embargo, actividades humanas en el área han modificado el lugar, tales como la construcción de un balneario en la zona de manantiales, la construcción de presas con fines agrícolas, la extracción de agua, la contaminación municipal y la introducción de especies no nativas, causando la modificación del ecosistema acuático y la extirpación de las especies, empujando a la extinción a algunas de ellas.

Debido al drástico impacto en la pérdida de especies en el área, en 2014 comenzamos un proyecto para la reintroducción de peces al Río Teuchitlán, con el principal objetivo de devolver a la naturaleza las tres especies endémicas que habían desaparecido de su hábitat natural. Este proyecto comenzó con la reintroducción de Zoogy, proceso largo y de varias etapas. A continuación te las describimos a detalle:

 

Zoogy fue cultivado en un estanque

En la primera etapa se mantuvo una gran población de Zoogys en las instalaciones del Laboratorio de Biología Acuática de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Para ello se construyó un estanque de tierra en el Jardín Botánico Nicolaita, para que los organismos se mantuvieran en un entorno donde los parámetros del agua, la depredación (aves y serpientes), parásitos, competidores potenciales y la fluctuación de los recursos disponibles (presas, sitios de alimentación y reproducción) siguieron su ciclo natural.

Inicialmente, en 2012 se introdujeron 80 individuos de Zoogy, mientras que para 2016, con los estudios poblacionales realizados, se calculó una población de alrededor de diez mil individuos. En este tiempo se realizaron investigaciones para entender a la población de Zoogys, pues no se sabía nada de estos goodeidos en condiciones naturales. Para ello se analizaron los hábitos de alimentación, parásitos, reproducción y ciclos de vida, lo que ayudó a comprender que la población era completamente capaz de sobrevivir, reproducirse y crecer en condiciones naturales, datos valiosos que ayudarían en el proceso de reintroducción.

 

Estudio del área de reintroducción de Zoogy

Aunque sabíamos que era el momento perfecto para regresar a Zoogy a su casa —el Río Teuchitlán y sus manantiales—, era necesario comprender si las condiciones ambientales y ecológicas del área donde sería reintroducida la especie, eran adecuadas para su establecimiento. Durante los dos primeros años del proyecto, se realizaron varias investigaciones para determinar el número de especies, tanto microscópicas como macroscópicas que habitaban en el Río Teuchitlán, ya que Zoogy estaría interactuando con ellas, ya sea para obtener alimento, competir con ellos, ser depredado o parasitado. Además, se realizó una caracterización completa de la dinámica en los parámetros físicos y químicos del área.

Con la información obtenida en estos dos años de trabajo, tanto en el Río Teuchitlán como en la población cultivada en el estanque del Jardín Botánico Nicolaita, se trató de entender las posibles interacciones que ocurrirían durante la reintroducción, tanto positivas (fuentes de alimentos) como negativas (competencia). Teníamos que garantizar que el regreso a casa fuera en condiciones adecuadas para que lograra sobrevivir y establecerse a largo plazo.

 

¿Qué sitio del hábitat de Zoogy era el óptimo para su reintroducción?

Con estas investigaciones nos dimos cuenta que las especies de peces no nativas son más abundantes que las especies nativas, y son especialmente abundantes en las partes inferiores del río; la calidad del hábitat es mejor en la parte superior (zona de manantiales), aunque la vegetación acuática es más abundante en la parte media e inferior (la cual es importante porque sirve como zonas de refugio para los peces y sus crías); los parásitos no parecen ser un riesgo para las poblaciones de peces, estando en el promedio de prevalencia de otros peces de agua dulce en la naturaleza en México.

De acuerdo con estos resultados, las partes finales del río tienen más alimento potencial para la nueva población de Zoogy, pero aguas arriba, en los manantiales o lo que ahora es el balneario, tienen una mejor calidad de hábitat y menos abundancia de especies de peces no nativos. Por lo que se decidió que el mejor sitio para su reintroducción es la parte alta, incluidos sus manantiales.

Durante este período de investigación, también se realizaron experimentos en el laboratorio con la especie no nativa más abundante en todo el río, la Pseudoxiphophorus bimaculatus, encontrando que presentaba un alto potencial de competencia con Zoogy, es decir, una amenaza para su regreso a casa. Debido a esto, se realizaron trabajos encaminados a la extracción, control y/o erradicación de las especies no nativas en las partes altas del río y zona de manantiales, con una extracción final de alrededor de 2 500 peces no nativos del área.

 

¡Pero esto no fue todo!

Previo a la introducción masiva, realizamos una introducción experimental controlada de algunos Zoogys en jaulas flotantes en la zona alta del río, observando la supervivencia de estos en las condiciones ambientales que el río proporcionaba. Después de seis meses del experimento, descubrimos que se reprodujeron e incrementó su población, lo cual indicó que ellos podían establecerse con las condiciones que el río les proporcionaba.

Ahora sí, estábamos listos para regresar a Zoogy a su casa, pero antes de ser transportados al sitio de reintroducción, se realizó un proceso de desparasitación, dado que no queríamos introducir nuevos parásitos al área. Además, todos los individuos que iban a ser reintroducidos fueron marcados con un tatuaje permanente, lo cual permitiría tener un control sobre la población en el tiempo.

Finalmente, ¡la reintroducción de Zoogy a su hábitat!

Decidimos realizar la reintroducción de Zoogy el 2 de noviembre del 2017, un día de enorme importancia cultural en México, donde los seres queridos, que se fueron primero a la otra vida, regresan para pasar toda la noche con los familiares que aún están vivos, con el fin de mostrar afecto entre ellos. Consideramos que sería una bonita analogía el significado de la fiesta de día de muertos con la reintroducción de una especie querida que desapareció hace muchos años, y ahora regresa de la extinción para pasar toda una vida con nosotros, y así compartir con los ciudadanos de Teuchitlán.

A los seis meses de haber reintroducido los 80 individuos de Zoogys, observamos un 55 % de nuevos individuos (no marcados) que ahí nacieron y además sobrevivieron, lo que indicó el éxito del proyecto.

 

¿Qué ha pasado después de la reintroducción de Zoogy?

Hemos descubierto que la nueva población se mantiene saludable. Tienen la talla promedio de la especie y se reproducen durante cuatro meses del año y, aunque tienen solo cuatro crías por cada evento reproductivo, la mayoría de los organismos capturados en el último año eran en su mayoría juveniles y adultos sin presencia de tatuaje, es decir, ya habían nacido en el sitio y, además, se estaban reproduciendo. También nos dimos cuenta que Zoogy se alimenta de 11 tipos diferentes de animalitos y los parásitos no parecen ser un problema para ellos. Los parámetros físicos y químicos estudiados no fluctuaron en el tiempo y también son adecuados para que sobreviva en el área. Todo esto indica que la población es capaz de mantenerse estable a lo largo del tiempo y nos da esperanzas de que Zoogy regresó a su casa para siempre.

Otra parte fundamental del proyecto de conservación es la concientización de los habitantes de esa comunidad, para que entiendan la importancia de los peces y el cuidado del medio ambiente, ya que son ellos los que finalmente realizarán la conservación real, es decir, serán los principales vigías de la preservación a largo plazo del Río Teuchitlán, de sus especies y, por supuesto, de Zoogy.

 

¡Bienvenido de nuevo Zoogy!

El camino no ha sido fácil, sin embargo, actualmente los manantiales del Río Teuchitlán son nuevamente el hogar de Zoogy, se están reproduciendo, alimentando y teniendo interacciones con especies nativas y no nativas, por lo tanto, podemos concluir que ha regresado nuevamente a su hábitat natural. Los invitamos a nadar y sumergirse en los manantiales del Río Teuchitlán y lograr encontrar a la especie reintroducida. ¡El desafío es encontrar la aleta caudal naranja!

 

Este proyecto fue desarrollado por investigadores y estudiantes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México y patrocinado por varias instituciones nacionales e internacionales como el zoológico de Chester (Inglaterra), The Mohammed Bon Zayed Species Consrvation Found, el  zoológico Haus Desr Meeres-Aqua Terra; las asociaciones Poecilia Scandinavia, Poecilia Netherlands, The Missouri Aquarium Society, Deutsche Gesellschaft für Lebendgebärende Zahnkarpfen, British Livebearer Association, Goodeid Working Group, American Livebearers Association; la Comisión para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (CONABIO), Association Beauval Nature Pour la Conservation et la Recherche y Wilhelma, Zoologisch Botanischer Garten.

 

Para Saber Más: 

Domínguez-Domínguez O. y Pérez-Ponce de León G. (2007). «Los goodeidos, peces endémicos del centro de México». CONABIO. Biodiversitas, 75:12-15.

http://132.248.203.28/resamb/godeidos_mintzita.pdf

 

Domínguez-Domínguez O., Zambrano L., Escalera-Vázquez L.H., Pérez- Rodríguez R. y Pérez-Ponce de León G. (2008). «Cambio en la distribución de goodeidos (Osteichthyes: Cyprinodontiformes: Goodeidae) en cuencas hidrológicas del centro de México». Revista Mexicana de Biodiversidad, 79(2):501-512.

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-34532008000200023&lng=es&tlng=es

Soorae P.S. (editor). (2018). IUCN/SSC Reintroduction Specialist Group, Gland, Switzerland and Environment Agency, Abu Dhabi, UAE. XIV + 286 pp.

https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/2018-006-En.pdf

 

Laboratorio de Biología Acuática, Facultad de Biología, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

https://bioumich.wixsite.com/acuaticaumsnh/proyectos-de-conservacion

 

Grupo de Investigación de Goodeidos. Goodeid Working Group.

http://www.goodeidworkinggroup.com/home

 

M.C. Arely Ramírez García. Estudiante del Programa Institucional de Doctorado en Ciencias Biológicas en la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

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Dr. Omar Domínguez-Domínguez. Profesor Investigador del Laboratorio de Biología Acuática de la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

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