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¿Debemos preocuparnos por las enfermedades no transmisibles?

Escrito por Uriel Noé Solano-Candia y Rocío del Carmen Montoya-Pérez

ARTÍCULO

 

¿Debemos preocuparnos por las enfermedades no transmisibles?

Uriel Noé Solano-Candia y Rocío del Carmen Montoya-Pérez

 

 

Resumen

Las enfermedades no transmisibles (ENT) son afecciones crónicas de origen multifactorial (genético, ambiental y conductual) que representan el 74 % de la mortalidad a nivel mundial, con un impacto particularmente severo en los países en desarrollo. Entre los principales grupos se encuentran las enfermedades cardiovasculares —responsables de más de la mitad de las muertes por ENT—, las afecciones neurológicas como el Alzheimer, la diabetes mellitus, las enfermedades pulmonares y diversos tipos de cáncer. Factores de riesgo modificables, como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad y el sedentarismo, desempeñan un papel determinante en su desarrollo y progresión. Por ello, la prevención, basada en la detección temprana y en la promoción de estilos de vida saludables, resulta fundamental para mitigar esta problemática de salud pública del siglo XXI.

Palabras clave: Cáncer, crónicas, diabetes, enfermedades no transmisibles.

 

RECIBIDO: 13/09/2024; ACEPTADO: 14/03/2025;

PUBLICADO: 30/04/2026

¿Qué son las enfermedades no transmisibles?

¿Alguna vez te has preguntado si todas las enfermedades son contagiosas? Si tu respuesta es sí, déjame decirte que estás leyendo el artículo correcto, ya que aquí se aborda un grupo de afecciones conocidas como enfermedades no transmisibles (ENT). Como su nombre lo indica, se trata de padecimientos crónicos que no se transmiten de persona a persona y que resultan de la interacción de factores fisiológicos, genéticos, ambientales y conductuales.

Pero, ¿cuál es su importancia? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2023 este tipo de enfermedades fue responsable del 74 % de todas las muertes anuales a nivel mundial (alrededor de 41 millones). Además, se ha identificado que las ENT contribuyen al aumento de la pobreza, especialmente en países en vías de desarrollo. Diversas investigaciones señalan que las personas de estratos socioeconómicos más bajos enferman con mayor frecuencia y mueren a edades más tempranas en comparación con aquellas de niveles socioeconómicos más altos. Esto se relaciona, en gran medida, con una mayor exposición a factores de riesgo, como el tabaco y el consumo de alcohol, así como con un acceso limitado a los servicios de salud.

 

Enfermedades no transmisibles más comunes

Si bien existe una gran variedad de ENT, las principales se agrupan en cinco categorías.

 

Enfermedades cardiovasculares. Dentro de este grupo se incluyen la enfermedad cerebrovascular, la cardiopatía reumática, las trombosis venosas, la enfermedad arterial periférica y las cardiopatías congénitas. Estas enfermedades representan aproximadamente el 54 % del total de muertes anuales a nivel mundial.

Enfermedades neurológicas. Son aquellas que ocasionan daños permanentes en el sistema nervioso, lo que puede traducirse en alteraciones motoras, del lenguaje, de la comprensión y de la memoria. Se estima que una de cada seis personas en el mundo desarrollará algún tipo de enfermedad neurológica a lo largo de su vida. Dentro de este grupo, la enfermedad de Alzheimer es una de las más frecuentes; afecta principalmente a adultos mayores y provoca un deterioro progresivo de funciones como el pensamiento, la memoria y la capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas.

Diabetes mellitus. Constituye una de las principales emergencias de salud en la actualidad. En la hiperglucemia crónica se reconoce el tercer factor de riesgo más importante de mortalidad prematura. Uno de los principales problemas asociados es el alto número de personas que desconocen su diagnóstico, lo que retrasa o impide un tratamiento oportuno en las etapas iniciales. Organizaciones gubernamentales estiman que cerca del 13 % de los adultos norteamericanos presentan algún tipo de diabetes.

Cáncer. Es el tipo de ENT más relevante del siglo XXI, tanto por su impacto en la salud como por su carga económica. En México, representa la tercera causa de muerte, siendo los tipos más comunes el cáncer de pulmón, el colorrectal y el de mama. Su incidencia ha aumentado de manera sostenida en las últimas décadas, en conjunto con la diabetes; la OMS reportó un aumento de un millón de nuevos casos en 2012 y se prevé que continúe en incremento.

Enfermedades pulmonares. Dentro de este grupo destaca la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), caracterizada por una limitación persistente del flujo de aire y la presencia de diversos síntomas respiratorios. Estos se asocian principalmente con enfermedades de las vías aéreas y con el desarrollo de enfisema pulmonar. Esta afección es particularmente grave en personas fumadoras y en adultos mayores. A pesar de su alta prevalencia, es en gran medida prevenible y tratable.

 

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo bien establecidos; entre los más importantes se encuentran:

 

Tabaquismo. El consumo de tabaco es una de las principales causas del desarrollo de ENT a nivel mundial. Actualmente, se estima que existen alrededor de mil trescientos millones de fumadores en el mundo. En México, más de dieciséis millones de personas mayores de 20 años son fumadoras, y cerca de un millón corresponde a menores de 19 años. El consumo de tabaco se asocia estrechamente con el desarrollo de diversas ENT, como enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias crónicas, diabetes y cáncer. En este último caso, se ha reportado que el tabaquismo está relacionado con aproximadamente el 73 % de las muertes por cáncer de pulmón y el 32 % de las muertes por cáncer de estómago.

 

Alcoholismo. Aunque el consumo moderado de alcohol se ha asociado, en algunos estudios, con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, estos posibles beneficios deben interpretarse con cautela. Se ha sugerido que el vino tinto, en particular, podría aportar efectos positivos debido a su contenido de antioxidantes y compuestos fenólicos, que pueden contribuir a la salud cardiovascular.

No obstante, el consumo excesivo de alcohol está claramente vinculado con múltiples riesgos para la salud. Su abuso puede provocar diversos trastornos hepáticos, entre ellos la enfermedad hepática crónica, que puede progresar a cirrosis y cáncer de hígado. Asimismo, se asocia con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca y de eventos cerebrovasculares, los cuales pueden ocasionar discapacidades graves o incluso la muerte. Además, el consumo excesivo de alcohol se relaciona con un incremento en la incidencia de varios tipos de cáncer, entre ellos los de boca, garganta, esófago, hígado, colon y mama.

 

Sobrepeso y obesidad. El sobrepeso y la obesidad desempeñan un papel importante en el desarrollo de las ENT más comunes. Además, la obesidad constituye un factor predictor clave para la aparición de diabetes y resistencia a la insulina. El ritmo de vida actual ha favorecido el incremento en la prevalencia de ambas condiciones, lo que a su vez contribuye a la progresión y complicación de diversas ENT. Por ejemplo, en el caso de las enfermedades cardiovasculares, pueden presentarse eventos como el accidente cerebrovascular isquémico. De acuerdo con datos del gobierno mexicano, aproximadamente el 70 % de la población presenta sobrepeso, y de este grupo, más de una tercera parte vive con obesidad.

 

Inactividad física. La falta de actividad física se asocia con un mayor riesgo de mortalidad por diversas causas, incluidas las enfermedades previamente mencionadas. Un estilo de vida sedentario constituye un factor de riesgo bien establecido para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y síndrome metabólico. De acuerdo con la OMS, más de una cuarta parte de la población mundial adulta no alcanza niveles suficientes de actividad física. Esta situación es aún más preocupante en países de altos ingresos, donde la inactividad física es aproximadamente el doble de frecuente que en países en desarrollo.

A pesar del amplio conocimiento sobre los factores de riesgo asociados a las ENT, aún existen mecanismos que no se comprenden completamente y que continúan siendo objeto de investigación.

 

¿Se pueden prevenir las ENT?

Afortunadamente, muchos de los factores de riesgo asociados a las ENT pueden modificarse. Por ejemplo, reducir el consumo de tabaco y alcohol genera efectos benéficos en la salud de quienes los consumen. No obstante, la adopción de estilos de vida más saludables y la disminución de factores de riesgo prevenibles deben impulsarse de manera conjunta entre la población y las autoridades competentes. Asimismo, es fundamental identificar nuevos factores de riesgo y desarrollar programas adecuados de prevención y detección oportuna que contribuyan a reducir la carga sobre los sistemas de salud.

En este contexto, resulta clave la difusión de información sobre salud pública, tanto para la prevención como para la búsqueda de protocolos y tratamientos más eficaces. Las ENT no solo afectan la salud de quien las padece, sino que también tienen repercusiones en su economía, sus relaciones interpersonales y su calidad de vida, además de aumentar el riesgo de desarrollar otras afecciones que dificultan sus actividades cotidianas. Su impacto en la mortalidad y en la calidad de vida es significativo.

Por ello, es fundamental el compromiso colectivo para enfrentar estos desafíos de manera efectiva y promover estilos de vida saludables en beneficio de las generaciones presentes y futuras.

 

Uriel Noé Solano-Candia. Estudiante del Programa de Maestría en Ciencias en Biología Experimental, Instituto de Investigaciones Químico-Biológicas, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Rocío del Carmen Montoya Pérez. Profesora e investigadora del Instituto de Investigaciones Químico-Biológicas, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

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