Mi perro, ¿podría tener cáncer?

Escrito por Salvador Padilla Arellanes y Joel Edmundo López Meza

El cáncer es una de las principales causas de muerte en los seres humanos, después de las enfermedades cardiovasculares, mientras que en los perros y gatos constituye la principal causa de muerte. Esta enfermedad también es común en los animales de granja como las vacas, cerdos y aves de corral, incluso, existe evidencia de ella en los dinosaurios.

Entre las mascotas, los perros y los gatos pueden desarrollar algún tipo de cáncer como las neoplasias (benignas y malignas), que se presentan en cualquier órgano del cuerpo con diferente comportamiento y signología clínica. El avance de la ciencia en los últimos años ha permitido desarrollar mejores métodos de diagnóstico de esta enfermedad, tanto en los seres humanos como en los animales, por lo que las mascotas hoy en día tienen una mejor oportunidad de ser tratadas con éxito. En un momento inesperado de la vida de nuestro perro, podría ser diagnosticado con cáncer y de eso precisamente te hablamos en este artículo.

El cáncer afecta animales domésticos y silvestres

Se ha documentado que cualquier animal, silvestre o doméstico, puede desarrollar algún tipo de cáncer. Por ejemplo, en el demonio de Tasmania se ha demostrado que lo afecta un tipo de cáncer que se puede pasar de un animal a otro a través de la mordida. Interesantemente, se ha descubierto que los dinosaurios también presentaban cáncer, ya que, en un estudio realizado en 2003, donde investigadores escanearon por medio de fluoroscopía y tomografía computarizadas, más de diez mil vértebras de dinosaurios en la búsqueda de tumores, encontrando alrededor del 3 % de estos en los dinosaurios con picos (Cretaceous hadrosaurs), pero no en otras especies.

En cuanto a los animales domésticos, particularmente las mascotas como perros y gatos, pero también en hurones, hámster, erizos e incluso peces, se puede desarrollar cáncer. Existen más de cien tipos de cáncer en las mascotas, los tipos más comunes son los de la piel. Muchas de estas neoplasias malignas se presentan en animales adultos o viejos, pero son más comunes en los perros.

¿Por qué mi perro puede desarrollar cáncer?

Se sabe que aproximadamente uno de cada cuatro perros, en algún momento de su vida tendrá tumores, y casi la mitad de los perros mayores de diez años desarrollarán cáncer. Los perros contraen el cáncer aproximadamente con la misma frecuencia que los humanos, mientras que hay menos información sobre la frecuencia de cáncer en los gatos.

Existen muchas similitudes en la presentación del cáncer en los seres humanos y en animales domésticos como los perros. Se ha visto que el cáncer de hueso es más frecuente en el perro (osteosarcoma), y también es el más común en los adolescentes; los tumores de la glándula mamaria tienden a diseminarse a los huesos con la misma frecuencia, tanto en mujeres como en perras; y, el cáncer de próstata solo se presenta en hombres y perros.

 

¿Qué es una neoplasia o cáncer?

El crecimiento anormal e incontrolado de células o tejidos en el cuerpo se llama neoplasia o tumor, que puede ser benigno o maligno. Las neoplasias benignas tienden a crecer lentamente y no desplazan a los tejidos corporales que la rodean, además de que no se extienden por todo el cuerpo; mientras que las neoplasias malignas, determinadas como cáncer, pueden ser impredecibles y crecer a diversos ritmos (a veces rápidamente).

Hay muchos tipos de cáncer como se mencionó anteriormente, y estos pueden comportarse de manera muy diferente. Algunos tienen la habilidad de diseminarse a otros sitios del cuerpo, incluso a sitios muy distantes del tumor original. Esto sucede debido a que las células cancerosas entran a los vasos sanguíneos o linfáticos y pueden ser transportadas a otros órganos, fenómeno conocido como metástasis.

 

¿Cómo darnos cuenta si nuestro perro tiene alguna neoplasia o cáncer?

Al igual que en los seres humanos, los perros pueden desarrollar neoplasias en diferentes partes del cuerpo. Los signos clínicos son muy similares a los presentes en los seres humanos, y dependerán del tipo de cáncer. Sin embargo, muchos de estos signos se pueden observar en otras condiciones de enfermedad que no sea cáncer, por lo que es recomendable la atención inmediata del médico veterinario para determinar la causa.

 

Diagnóstico de cáncer en las mascotas, principalmente en el perro

Lo primero que se debe hacer es visitar al médico veterinario de cabecera, quien realizará una revisión minuciosa y completa a la mascota. Además, para poder determinar la extensión de la enfermedad, el médico veterinario puede solicitar varios estudios, los cuales incluyen pruebas de sangre, orina y excremento como primera instancia o pruebas de gabinete; posteriormente podrá realizar estudios de rayos X o ultrasonido.

En la mayoría de las neoplasias, la citología con aguja delgada (extracción de las células neoplásicas por medio de una jeringa para analizarlas por microscopía), es una herramienta muy útil para diagnosticar el tipo de neoplasia; sin embargo, para muchas neoplasias será necesario realizar una biopsia (extracción de un fragmento del tejido sospechoso) para determinar específicamente si es benigna o maligna.

Otros estudios que pueden ser solicitados incluyen: endoscopías, radiografías con medios de contraste, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas, además de aspirados con jeringa de los nódulos linfáticos y la médula ósea, con el objeto de determinar si el cáncer se ha diseminado a otros sitios.

Con los resultados de estos estudios, el médico veterinario podrá determinar el tipo y extensión de la neoplasia que presenta la mascota, y con ello, establecer las opciones de tratamiento más adecuadas o remitir a la mascota con un médico veterinario más especializado en cáncer (oncólogo veterinario).

En el laboratorio se pueden observar al microscopio las células cancerosas del perro. Fotografía: Padilla-Arellanes S. 

Tratamientos para el cáncer en perros

Existen varios tipos de tratamientos que serán similares para otras mascotas, el más utilizado en la actualidad es la cirugía, pero también existen muchos protocolos de quimioterapia (medicamentos específicos para el cáncer). Otra opción de tratamiento es la radioterapia; sin embargo, esta solo se encuentra disponible en algunos hospitales veterinarios muy especializados y es muy costosa. Actualmente se está investigando con la inmunoterapia (células de las defensas del cuerpo específicas contra el cáncer y otras enfermedades), con resultados prometedores. Cabe recalcar que dependiendo del tipo de cáncer y la magnitud de la enfermedad, se pueden utilizar dos o más tipos de terapia en la misma mascota.

Es importante mencionar que algunos tipos de neoplasia se pueden curar de manera definitiva, mientras que en otras, solo se puede controlar su rápida propagación a otras partes del cuerpo, lo que ayuda a prolongar la vida y comodidad de la mascota, pero todo depende de la etapa en que se encuentra la enfermedad y del tipo de cáncer. Sin embargo, es importante considerar la eutanasia (muerte asistida con medicamentos de manera ética) cuando la mascota tiene un cáncer en etapa avanzada, y en la que ningún tratamiento será exitoso; también cuando los costos son muy elevados y la familia no los puede pagar; y, el más importante, cuando la mascota esté sufriendo y teniendo una calidad de vida muy pobre.

¿Se puede prevenir el cáncer en las mascotas?

En la actualidad se conoce poco sobre el origen de la mayoría de las neoplasias en los animales, por lo que la prevención puede ser difícil. En los perros existen razas con mayor predisposición a presentar cáncer como el bóxer y el cobrador dorado (Golden retriever), por lo que es importante que, al adquirir una mascota, se pregunte al médico veterinario sobre este riesgo.

Es posible reducir el riesgo de presentación del cáncer solo en ciertas circunstancias, por ejemplo, la esterilización temprana, es decir, antes de que cumpla una perra un año de edad, disminuye el riesgo de presentar cáncer en glándula mamaria y ovario. En el caso de los perros machos, la esterilización temprana también disminuirá la presentación de cáncer testicular y prostático.

También existen estudios que relacionan los hábitos alimenticios o el medio ambiente donde se desarrolla la mascota, por ejemplo, en hogares donde las mascotas están en contacto prolongado con humo de tabaco, estas tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer.

 

Emory University (2020). «Cáncer en animales domesticados», en Cancer Quest. Emory Winship Cancer Institute.

https://www.cancerquest.org/es/biologia-del-cancer/cancer-en-animales-domesticados

 

FDA (2020). «Mi perro tiene cáncer; ¿qué necesito saber?», en U.S. Food & Drug Administration (FDA).

https://www.fda.gov/consumers/articulos-en-espanol/mi-perro-tiene-cancer-que-necesito-saber

 

Veterinary Cancer Society (s/a). «Cáncer en animales». Asociación Americana de Médicos Veterinarios.

https://ebusiness.avma.org/files/productdownloads/cancer_brochure_sp.pdf

 

M.C. Salvador Padilla Arellanes, Médico Veterinario Zootecnista. Actualmente estudiante en el Programa Institucional de Doctorado en Ciencias Biológicas, Opción Químico Biológicas, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

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D.C. Joel Edmundo López Meza, Profesor e Investigador del Centro Multidisciplinario de Estudios en Biotecnología, Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

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