¿Es posible curar el SIDA?

Escrito por Lourdes Monserrat Ramos Ceja

La infección y cura del VIH/SIDA, es un tema controversial y uno de los más estudiados del último siglo. En este artículo, te explico las etapas de la enfermedad, así como en qué consiste uno de los tratamientos más relevantes de las últimas décadas. 

Para empezar, es importante saber que existe una gran diferencia entre el VIH y el SIDA: 

VIH significa “Virus de Inmunodeficiencia Humana”, es decir, es el agente que se mete al cuerpo e infecta nuestras células inmunitarias, las cuales representan al ejército que nos protege de las infecciones.

SIDA, significa “Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida”, y es la etapa más avanzada de la infección causada por el VIH, en la que las células inmunitarias están tan debilitadas, que predispone a las personas infectadas a desarrollar enfermedades causadas por cualquier tipo de microorganismos, debido a la caída de las defensas. 

Etapas de la enfermedad

El desarrollo de esta infección se divide en cuatro etapas: Etapa 1, infección aguda retroviral o retrovirosis aguda; Etapa 2, asintomática de la infección por VIH; Etapa 3, sintomática; y Etapa 4, SIDA. 

Etapas 1 y 2 las personas no sospechan que puedan estar infectadas —y así pueden pasar años—, ya que la mayoría de quienes contraen el VIH no presentan síntomas y se comportan de manera óptima ante las enfermedades oportunistas. 

Etapa 3 el paciente presenta síntomas característicos, tales como malestar general, sudor nocturno, rápida pérdida de peso, anemia, tos, depresión, ansiedad y diarrea, la cual puede durar hasta un mes. 

Etapa 4 se caracteriza por la aparición de infecciones oportunistas y de tumores poco comunes. Es la etapa más severa ya que se pueden presentar varios tipos de infecciones a la vez, debido a que nuestro sistema inmune se encuentra muy afectado, y por lo tanto, es poco probable que se recupere. 

Tratamientos de la enfermedad

Hasta hoy se sabe que, una vez contraído, el virus permanece en el cuerpo de por vida. No existe un medicamento que sea capaz de matar al VIH; sin embargo, están los llamados fármacos antirretrovirales o antirretrovíricos (TAR de Terapia AntirRetroviral), que ayudan a que el paciente se mantenga en buen estado durante más tiempo. Estos medicamentos bajan la cantidad de VIH en la sangre, tanto, que puede que no aparezcan en una prueba de sangre o saliva, que es como se diagnostica la presencia de este virus en el cuerpo.

Si bien es cierto que con estos medicamentos se ha podido controlar la enfermedad de cientos de miles de personas a nivel mundial, también es cierto que existe una limitante, ya que aunque los niveles de VIH en la sangre sean muy bajos, no se puede erradicar el virus por completo debido a que existe algo llamado reservorio. 

¿Qué es el reservorio?

El VIH infecta las células del sistema inmune, anclándose en una parte específica de éstas; allí se hospeda para reproducirse y multiplicarse. Las células infectadas pueden entrar en un estado de reposo y esconderse en cualquier parte del cuerpo, como en el intestino o en la médula ósea donde pueden permanecer por años. Por esta razón, es casi imposible que los medicamentos puedan acabar con todos los virus. 

Células madre para acabar con VIH

Las células madre tienen el potencial de convertirse en diferentes tipos de células en el cuerpo. Ellas sirven como un sistema de reparación para el organismo y hay dos tipos principales de células madre: embrionarias y adultas.

Por otra parte, hay tres características que tienen las células madre que las diferencian de las otras células del cuerpo, y éstas son: 1. Pueden dividirse y renovarse a sí mismas durante un largo tiempo; 2. No son especializadas, por lo que no pueden cumplir funciones específicas en el cuerpo; y, 3. Tienen el potencial de convertirse en células especializadas, como las células musculares, células de la sangre y las células del cerebro. 

Pero ¿Cómo pueden estas células ser la cura del SIDA?

Hace algunos años se publicó una noticia que afirmaba que la cura del VIH se había descubierto; hubo encabezados como: “Células madre curan el VIH”, y de esto, precisamente voy a hablarles.

Un grupo de científicos europeos liderados por la viróloga Annemarie Wensing —respaldados por AMFAR, una organización estadounidense de investigaciones relacionadas con el SIDA—, estudian desde hace más de 10 años los trasplantes de células madre para tratar la infección del VIH, con el objetivo de encontrar un tratamiento para la cura del SIDA. Los estudios se centran en cómo reforzar el sistema inmunitario del cuerpo con el trasplante de células madre modificado.

Este grupo de médicos y científicos, notaron un fenómeno en un paciente diagnosticado con VIH. El paciente, de nombre Timothy Ray Brown y llamado “el paciente de Berlín”, había sido diagnosticado en 1995 con VIH; no obstante, 12 años después, en 2007, recibió un tratamiento intensivo de quimioterapia y radiación para atacar la leucemia que padecía, un tipo de cáncer en la sangre y médula ósea. Sin embargo, debido a la agresividad de la enfermedad, tuvo que ser sometido a un trasplante de médula ósea el cual falló, por lo que se planificó una segunda intervención.

En esta segunda oportunidad, el trasplante se realizó con células madre de la médula ósea de un donador muy particular, debido a que, por una mutación genética, no tenía en sus células uno de los receptores conocido como CCR5 —mutación que la presentan muy pocas personas en el mundo—. Esta particularidad no permite que el VIH entre a las células para reproducirse y multiplicarse.

Cuando se realiza un trasplante de médula ósea, primero se destruye la mayor parte de las células en la sangre con quimioterapia, para después trasplantar las células madre donadas, las cuales trabajarán en el cuerpo como si fueran propias. En el caso de Timothy, sucedió que todas las células nuevas, atacaban a las células viejas infectadas por VIH, incluyendo los dichosos reservorios, y así, con las nuevas células que eran inmunes al VIH, se concluyó que éste había sido erradicado de su cuerpo.

Hace apenas un par de años, se reportó otro paciente que fue tratado con el mismo procedimiento que Timothy, llamado “el paciente de Londres”. En la actualidad, es considerado el segundo paciente curado de SIDA, ya que, después de haber dejado de tomarse los antirretrovirales por 18 meses, las pruebas para el VIH resultaron negativas.

Sin embargo, la pregunta que no podemos dejar de hacernos es: ¿Realmente se eliminó el Virus de Inmunodeficiencia Humana en estos pacientes, o es que las pruebas que en este momento tenemos, no son lo suficientemente efectivas para detectar niveles tan bajos de virus en la sangre?

Se puede decir que esto representa un gran avance, pero debido a que el riesgo de mortalidad de un trasplante de médula ósea es muy alto, y que el estudio se realizó en muy pocos pacientes, se debe seguir estudiando y desarrollando técnicas que sean efectivas y menos riesgosas para la salud y vida del paciente. 

Para Saber más:

Lamotte-Castillo J.A. (2014). Infección por VIH/sida en el mundo actual. MEDISAN, Revista Médica de Santiago de Cuba, 18(7):4-6.

http://scielo.sld.cu/pdf/san/v18n7/san15714.pdf

Salgado M., Kwon M., Gálvez C., et al. (2018). Mechanisms that contribute to a profound reduction of the HIV-1 reservoir after allogeneic stem cell transplant. Annals of Internal Medicine, 169(10):674-83.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30326031 

Instituto Nacional de Salud EE.UU. (s.f.). Células madre: MedlinePlus en español.

https://medlineplus.gov/spanish/stemcells.html

Una Posible Cura del Sida. (2019). Entérate. Saber Más, 8(44):6.

https://www.sabermas.umich.mx/formato-pdf.html?download=136:numero-44

 

Lourdes Monserrat Ramos Ceja, Licenciada en Nutrición y estudiante del Programa de Maestría en Ciencias de la Salud de la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..