Salud mental y autoestima: un equilibrio

ARTÍCULO

RECIBIDO: 17/02/2025; ACEPTADO: 28/07/2025; PUBLICADO 23/10/26

Salud mental y autoestima: un equilibrio

Alan Ornelas-Ramírez y Ana Olivia Ruiz-Martínez

Resumen

En este artículo exploramos la relación entre la salud mental y la autoestima, dos conceptos diferentes, pero fundamentales para el bienestar emocional. Definimos la salud mental como la capacidad de afrontar los retos de la vida y mantener el equilibrio emocional, mientras que la autoestima se refiere a la manera en que nos valoramos. Asimismo, analizamos qué son, cómo se relacionan y por qué son esenciales para mantener una vida equilibrada y feliz, ya que una autoestima positiva puede contribuir a prevenir problemas emocionales, mientras que una baja autoestima puede aumentarlos y afectar la salud mental. Finalmente, ofrecemos algunas recomendaciones para promoverlas y mejorar el bienestar emocional.

Palabras clave: Autoestima, bienestar emocional, salud mental.

Entre la salud y la salud mental

A mediados del siglo XX se consideraba tradicionalmente que la salud era la ausencia de enfermedad y viceversa. Sin embargo, en la actualidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como un estado de bienestar físico, mental y social, y señala que no puede definirse únicamente por la ausencia de enfermedad. En otras palabras, sentirse bien no significa solo estar libre de enfermedades, sino también mantener un equilibrio en diversos aspectos de nuestra vida.

De manera similar, nuestra mente también necesita equilibrio. Imagina que un proyecto sale mal. Al principio, puedes sentirte frustrado o triste, pero después puedes reflexionar sobre lo ocurrido y aprender de los errores. Otro ejemplo podría ser una discusión con un amigo: después de la pelea, podrías sentirte ansioso o enojado, pero si decides hablar con esa persona para aclarar las cosas, estarás realizando un ajuste emocional que puede contribuir a reparar la relación.

Con ello podemos entender la salud mental más allá de la ausencia de enfermedades psicológicas: como la capacidad de reconocer y aceptar nuestros límites y vivir con cierto bienestar a pesar de los retos de la vida. Sin embargo, también es importante reconocer que, en ocasiones, los problemas pueden superarnos y afectar nuestra salud mental. Por eso, pedir ayuda cuando es necesario también forma parte del cuidado de nuestra salud emocional. La finalidad es, entonces, enfrentar los problemas, retos y malestares en busca del bienestar, en lugar de evitarlos.

Factores que influyen en la salud mental

Hay que tener en cuenta que la salud mental no es algo estático; puede cambiar para bien o para mal dependiendo de diversos factores que la afectan. En esta sección veremos algunos de ellos.

Primero, hablemos del estrés. Digamos que una persona tiene responsabilidades relacionadas con estudiar, trabajar y apoyar en casa con algunas tareas. Esto puede ser manejable e incluso saludable, ya que las responsabilidades nos mantienen activos y, muchas veces, nos proporcionan un propósito de vida. Este sería un estrés bueno y equilibrado que contribuye a nuestro bienestar. Pero, ¿qué pasa cuando las tareas nos sobrepasan? Cuidar de alguien o incluso enfermarse puede aumentar el estrés y, cuando este llega a niveles excesivos, puede volverse dañino y afectar nuestro bienestar.

También hay que considerar los vínculos. Las relaciones que establecemos con los demás tienen efectos en nuestra salud mental, ya sean con amigos o familiares. Enfócate en la calidad y no en la cantidad. Una buena relación con los demás se basa en el respeto, la confianza y la sensación de libertad para expresarte. Por otro lado, las relaciones en las que solo hay diversión pueden ser agradables, pero no necesariamente son relaciones de calidad.

De esta manera, deberás preguntarte: ¿Qué relaciones tengo en mi vida? ¿Cuáles de estas relaciones me hacen sentir bien? ¿Ese bienestar se debe a que son divertidas o a que me siento en confianza para ser yo mismo? ¿Me siento escuchado por esas personas? ¿Me interesa escucharlas o me pesa hacerlo? ¿Confío en que esas personas están dispuestas a ayudarme? Si estuvieran en problemas, ¿estaría dispuesto a brindarles o buscarles ayuda? Al responder estas sencillas preguntas, tendrás una radiografía de la calidad de las relaciones que has formado.

También hay varios aspectos de nuestro funcionamiento corporal que pueden afectar la salud mental. Por ejemplo, la actividad física no solo influye en la resistencia, la fuerza o la potencia, sino que también puede contribuir a liberar el estrés y mejorar el estado de ánimo. De la misma manera, el sueño y la alimentación son importantes para el funcionamiento cerebral. Dormir muy poco o demasiado, así como no mantener un equilibrio en la alimentación, puede afectar el rendimiento al momento de pensar e incluso dificultar la regulación de las emociones.

Pero no hay que olvidar algo muy relevante: la definición de salud mental que se propone en este artículo dice «reconocer y aceptar nuestros límites», lo que nos lleva a la idea de poder reconocernos y aceptarnos a nosotros mismos: la autoestima.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es la opinión y valoración que tenemos sobre nosotros mismos, basada en tres aspectos: cómo nos vemos, cómo creemos que nos ven los demás y cómo queremos ser. Cuando estos elementos están en armonía, desarrollamos una autoestima positiva.

Por ejemplo, una persona que se esfuerza en sus estudios buscando convertirse en lo que quiere ser, reconoce sus logros y avances hacia ese objetivo y mantiene relaciones positivas; puede sentirse segura y valorada. Por el contrario, si hay discrepancias, como en el caso de alguien que siente que nunca cumple las expectativas o se enfoca solo en sus errores, ignorando lo que ha logrado y alcanzado, es probable que desarrolle una baja autoestima.

Autoestima y narcisismo

Muchas veces se confunde la autoestima con el narcisismo. ¿Qué pasa si no queremos reconocer nuestras capacidades para no parecer presumidos o pretenciosos? Desde hace mucho tiempo existe la creencia de que amar a los demás es virtud y amarse a sí mismo es vicio, lo que connota de manera negativa la autoadmiración. No obstante, otra perspectiva se contrapone al señalar que, si es virtud amar a mi prójimo porque es un ser humano, también debe ser virtud —y no vicio— amarme a mí mismo, puesto que también yo soy un ser humano. Por eso, es importante preguntarse: ¿En qué te beneficia negar tus propias cualidades? Seguramente puedas encontrar una respuesta a esta pregunta, pero algo que sí debemos advertir es que el beneficio que encuentres no es un precio justo.

En el narcisismo, la persona se siente superior y necesita la admiración constante de los demás, resaltando virtudes e incluso inventando aquellas que no posee. En cambio, la autoestima implica aceptarnos tal como somos, con virtudes y defectos, sin la necesidad de resaltar nuestras cualidades ni minimizar nuestros defectos. Una buena autoestima permite valorar a los demás sin dejar de valorarnos a nosotros mismos.

Pero entonces, ¿qué pasa con la persona narcisista? ¿Tiene una autoestima alta o baja? La respuesta es que, en apariencia, tiene una autoestima alta. Debajo de esa imagen puede ocultarse una persona con una autoestima tan baja que necesita resaltar sus cualidades para ocultar los defectos que le resultan incómodos. Por ejemplo, puede tratarse de una persona que siempre habla de sus logros y desestima los esfuerzos de los demás, e incluso se coloca como actor principal con frases como «tú lo lograste gracias a mí». Por eso, se busca desarrollar un amor propio saludable, basado en el respeto y la aceptación personal.

Construcción de la autoestima

Nuestra autoestima comienza a formarse desde la infancia. Las experiencias en nuestras relaciones, como el apoyo o las críticas de padres y maestros, influyen en la manera en que nos percibimos. Por ejemplo, un niño que recibe elogios por sus esfuerzos en la escuela puede desarrollar confianza en sí mismo, mientras que otro que es constantemente criticado podría comenzar a dudar de sus habilidades o incluso creer que no las tiene.

La buena noticia es que la autoestima es maleable y puede fortalecerse con el tiempo. Así que aquí te damos algunas claves para mejorarla:

Reconocer nuestros logros, por pequeños que sean. Por ejemplo, completar una tarea difícil o presentar un proyecto con éxito.

Aceptar nuestros errores como oportunidades de aprendizaje. Por ejemplo, analizar por qué fallamos en un examen y utilizar esa experiencia para mejorar.

Rodearnos de personas que nos apoyen y nos impulsen. Por ejemplo, buscar amigos que celebren nuestros logros y nos motiven en momentos difíciles.

La relación entre autoestima y salud mental

En diversos estudios se ha demostrado que la autoestima y la salud mental están estrechamente relacionadas. Una autoestima positiva puede servir como una protección ante problemas emocionales, como alguien con buena autoestima que enfrenta un rechazo social podría interpretarlo como una oportunidad para mejorar sus habilidades sociales o buscar nuevos amigos, mientras que con una baja autoestima podría interpretar el rechazo como una confirmación de que no es valioso, llevándolo a aislarse y alimentar pensamientos negativos. Quienes se sienten seguros de sí mismos suelen buscar vínculos sanos y de apoyo, mientras que aquellos con baja autoestima pueden desarrollar relaciones dependientes o conflictivas.

Por lo anterior, trabajar en la autoestima no solo mejora la percepción personal, sino que también contribuye al bienestar emocional general. Es fundamental aprender a reconocer los pensamientos autocríticos y reemplazarlos por afirmaciones más constructivas, así como rodearse de personas que impulsen el crecimiento emocional y personal.

Recuerda que cuidar de tu mente es igual de importante que cuidar de tu cuerpo. Tómate el tiempo para conocerte, aceptarte y rodearte de personas que te impulsen a ser tu mejor versión.

Agradecimientos: Se extiende un agradecimiento al Colegio Mexiquense de Ciencia y Tecnología por el apoyo recibido por medio del programa Investigadoras e Investigadores COMECYT

Alan Ornelas-Ramírez. Beneficiario del Programa Investigadoras e Investigadores COMECYT, registrado por la Universidad Autónoma del Estado de México. Toluca de Lerdo, Estado de México. alan.ornelas.psic@gmail.com

Ana Olivia Ruiz-Martínez. Profesora de Tiempo Completo de la Universidad Autónoma del Estado de México. Toluca de Lerdo, Estado de México. aoruiz@uaemex.mx

CuriosaMente. (30 enero, 2022). ¿Tú te amas? Los secretos de la autoestima [Video]. YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=6ZQSMXPJsgU

Organización Mundial de la Salud. (1948). Constitución de la Organización Mundial de la Salud. https://apps.who.int/gb/bd/pdf/bd47/sp/constitucion-sp.pdf

Psico Vlog. (25 febrero, 2022). 5 MITOS sobre SALUD MENTAL (el 4to debes conocerlo) [Video]. YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=A_IK2fqNbyc