¿Por qué se incrementa el precio del dólar?

Número 89

ARTÍCULO

RECIBIDO: 23/08/2025; ACEPTADO: 16/12/2025; PUBLICADO: 23/10/2026

¿Por qué se incrementa el precio del dólar?

José César Lenin Navarro-Chávez y Daniela Valenzuela-Carreño

Resumen

El mercado de divisas es una herramienta para comprender la forma en que se intercambian las monedas en el mundo. Este artículo tiene como objetivo explicar cómo se intercambia el peso mexicano por dólares estadounidenses, considerando los factores que inciden en las decisiones de los agentes económicos, como la inflación y las tasas de interés, entre otros, y que determinan su disposición a demandar u ofrecer dólares. Finalmente, se analiza que la depreciación o apreciación de una moneda no implica, por sí misma, un deterioro o una mejora en las condiciones económicas de un país.

Palabras clave: Divisas, dólar, inflación, tasa de interés.

¿Por qué se incrementa el precio del dólar?

El precio del dólar frente al peso mexicano se explica a través del concepto de paridad, es decir, cuántos pesos se requieren para adquirir un dólar. Esta relación se determina en el mercado de divisas mediante la interacción entre la oferta y la demanda de monedas. El comercio internacional ha intensificado la necesidad de contar con una moneda para realizar intercambios de bienes, servicios y capitales. Por ejemplo, el aguacate que se cultiva en Michoacán llega a Estados Unidos, China, Chile y Australia, donde se intercambia utilizando el dólar estadounidense.

¿Cómo funciona el mercado de divisas?

El análisis económico del tipo de cambio parte del modelo de oferta y demanda. Para simplificar, consideremos que existen únicamente dos monedas: el peso mexicano y el dólar estadounidense. Una apreciación ocurre cuando el peso incrementa su valor frente al dólar, es decir, cuando se requieren menos pesos para adquirir un dólar. Por el contrario, una depreciación se presenta cuando el peso pierde valor y se necesitan más pesos para adquirir la misma cantidad de dólares.

Para entender cómo funciona el mercado de divisas, pensemos que existen oferentes y demandantes. Los primeros son aquellas personas que ofrecen su moneda; en este caso, dólares que desean cambiar por pesos. Los demandantes, para este ejemplo, serían los agentes económicos que tienen pesos y, por algún motivo, desean adquirir dólares estadounidenses.

 Por qué se demandan dólares? ¿Cuáles son sus determinantes?

La demanda de dólares surge del deseo de los agentes económicos —empresas, familias y gobiernos— de intercambiar los pesos mexicanos que tienen por dólares estadounidenses. Por ejemplo, un turista mexicano que decide viajar a Estados Unidos necesita cambiar su moneda nacional por dólares para comprar souvenirs, pagar el hospedaje, visitar centros turísticos y disfrutar su estancia.

Pensemos ahora en una empresa que compra sus insumos en el mercado internacional. Si requiere algún bien o servicio para su proceso de producción, necesitará dólares para realizar la transacción. En el mismo sentido, las empresas mexicanas que tienen la intención de realizar inversiones en el extranjero demandarán dólares.

En el caso del Gobierno mexicano, existen algunas razones para intercambiar su moneda. Por ejemplo, si requiere comprar gasolina, debe hacerlo en dólares; lo mismo ocurre con los pagos de la deuda externa, que está denominada en dicha moneda extranjera. Al igual que las empresas y las familias, si desea comprar bienes y servicios en el extranjero, debe hacer los pagos en dólares.

Entre los principales factores que influyen en la demanda de dólares se encuentran la inflación, el nivel de ingresos, las tasas de interés y las expectativas. Una inflación elevada o una caída de los ingresos reduce el poder adquisitivo del peso, lo que puede incentivar la preferencia por el dólar. Asimismo, tasas de interés bajas o un entorno económico incierto pueden provocar salidas de capital o un aumento de la demanda de divisas.

¿Por qué se ofertan dólares? ¿Cuáles son sus determinantes?

La oferta de dólares está constituida por aquellas personas que cuentan con esta moneda y desean intercambiarla por pesos en el mercado de divisas. Por ejemplo, un turista que llega a México y desea comprar souvenirs, pagar su hospedaje o visitar centros turísticos debe cambiar los dólares que posee por pesos mexicanos. Lo mismo ocurre con los receptores de remesas, los inversionistas extranjeros o el propio gobierno cuando recibe ingresos en dólares por exportaciones o financiamiento internacional. Factores como una inflación baja, mayores ingresos internos, tasas de interés elevadas y expectativas favorables pueden generar confianza en la economía nacional y fomentar la oferta de dólares.

Alteraciones en el equilibrio

Las variaciones en el tipo de cambio se explican por desplazamientos en la oferta (línea roja) o la demanda de dólares (línea azul). Bajo el supuesto de que los demás factores permanecen constantes (ceteris paribus), un aumento en la demanda de dólares provoca una depreciación del peso, mientras que una reducción en dicha demanda genera una apreciación.

En una situación teórica, el equilibrio es visible cuando las curvas de oferta y demanda se cruzan (punto E). Con ello es posible obtener una cantidad y un precio de dólares. Pensemos que dicho equilibrio se encuentra en $ 18.44 y que, en este ejemplo, existen 1 000 dólares en circulación en el mercado. A partir de este punto, es posible identificar las variaciones en el mercado de divisas y sus efectos en el tipo de cambio.

Consideremos que en México la inflación es estable, el nivel de ingresos del país es alto, la tasa de interés de referencia del Banco de México tiende a ser elevada y las expectativas económicas generan confianza entre los inversionistas. En este escenario, la curva de demanda se desplaza hacia abajo y a la izquierda (D’) (véase la siguiente gráfica). Como resultado, el precio del dólar disminuiría, en nuestro ejemplo, hasta $16.50, de manera que el peso se apreciaría. Hablamos aquí de una apreciación del tipo de cambio.

Si existen elementos como una inflación elevada, una disminución en el nivel de ingresos del país, una reducción en la tasa de interés de referencia y expectativas económicas que no generan confianza entre los agentes económicos, se esperaría que la demanda de dólares aumentara (a D”). Como resultado, se produciría una depreciación del peso mexicano; es decir, se necesitarían más pesos mexicanos para adquirir un dólar. Para el ejemplo considerado, serían $20.00.

¿Las depreciaciones son malas para la economía mexicana?

En ocasiones pensamos que, si la moneda mexicana se deprecia, esto es sinónimo de una situación negativa para la economía. Sin embargo, esto no es del todo cierto. Usaremos la palabra favorita de los economistas: depende.

La depreciación no necesariamente implica un deterioro de la economía; sus efectos dependen del agente económico que estemos considerando. Por ejemplo, las familias que reciben remesas, los exportadores y el sector turístico pueden verse beneficiados, ya que el ingreso de dólares se traduce en más pesos y, por tanto, en mayores ingresos. También existen efectos negativos. Los consumidores que compran bienes en el extranjero enfrentan mayores precios en los bienes importados, mientras que las empresas incrementan sus costos si dependen de insumos extranjeros y el gobierno ve encarecido el pago de su deuda externa.

La depreciación de una moneda no es una situación del todo negativa para la economía

La ciencia económica propone el modelo de oferta y demanda para entender el precio de una moneda respecto de otra. En el presente artículo analizamos el tipo de cambio dólar-peso y los factores que inciden en el mercado de divisas: inflación, nivel de ingresos, tasa de interés y expectativas. Estos factores se representan gráficamente para comprender las alteraciones en la demanda de dólares y sus efectos en la paridad entre el peso y el dólar.

Si todo permanece constante (ceteris paribus), un incremento en la demanda de dólares da como resultado una depreciación de la moneda mexicana. Por el contrario, una disminución en la demanda de dólares provoca una apreciación del peso.

El hecho de que una moneda pierda valor o se deprecie no es necesariamente una situación negativa para la economía, ya que algunos agentes económicos podrían verse beneficiados, como las familias que reciben remesas, los empresarios que venden sus productos en el extranjero o el gobierno mexicano que recibe dólares por el intercambio de bienes. Incluso, en términos generales, una depreciación puede favorecer la compra de productos nacionales frente a los extranjeros. Bajo esta lógica, tampoco sería del todo correcto afirmar que una economía se encuentra «bien» cuando su moneda se aprecia, ya que, por ejemplo, los empresarios que venden sus productos en el extranjero podrían obtener menores ingresos al convertir sus dólares en pesos.

José César Lenin Navarro-Chávez. Profesor e investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. cesar.navarro@umich.mx

Daniela Valenzuela-Carreño. Maestra en Políticas Públicas, estudiante de doctorado en el Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. daniela.valenzuela@umich.mx

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