Número 89
ARTÍCULO DE PORTADA
RECIBIDO: 04/03/2025; ACEPTADO: 13/08/2025; PUBLICADO:23/10/26
El sargazo: de problema turístico a síntoma ambiental
María Fernanda Ramos-Martínez y Casimiro Leco-Tomás
Resumen
La presencia masiva de sargazo en las playas de la Riviera Maya ha transformado la experiencia turística y suele percibirse como un problema estético y ambiental. Sin embargo, esta alga marina también refleja los impactos del turismo depredador y la contaminación en los ecosistemas costeros. Este artículo analiza las características y beneficios del sargazo, así como su relación con las prácticas turísticas insostenibles. Asimismo, propone estrategias para revalorizarlo como un recurso natural con potencial económico y ecológico, con el propósito de transformar su percepción negativa en una oportunidad para el desarrollo sostenible.
Palabras clave: Ambiente, contaminación, sargazo, turismo.
La Riviera Maya, conocida por sus playas paradisíacas y aguas cristalinas, enfrenta un fenómeno que ha transformado la experiencia de sus visitantes: la llegada masiva de sargazo. Para muchos turistas, encontrarse con las costas cubiertas de esta alga marina resulta desagradable, tanto visual como físicamente. Su presencia genera incomodidad y temor debido a su textura y a la posibilidad de encontrar especies marinas entre sus hojas. Sin embargo, lo que pocos saben es que esta situación no es un capricho de la naturaleza, sino una consecuencia directa del turismo depredador y la contaminación que este genera.
El sargazo: más que un obstáculo
El sargazo es un tipo de alga marina flotante que desempeña un papel fundamental en los ecosistemas marinos. Aunque su acumulación en las playas se ha percibido como un problema, esta visión ignora sus características y beneficios naturales.
Características y beneficios ignorados del sargazo
Esta macroalga puede duplicar su tamaño en menos de 18 días; su capacidad de multiplicación la convierte en un recurso marino abundante. A diferencia de otras algas, el sargazo desarrolla su ciclo de vida en la superficie del océano, en lugar del fondo marino. Bajo las condiciones actuales, impulsadas por el cambio climático y el aumento de nutrientes en el agua, su proliferación ha alcanzado niveles históricos.
Además, posee una importante función ecológica, ya que sirve como refugio para peces juveniles, crustáceos y otras especies marinas, y proporciona hábitat para diversas especies durante su ciclo de vida, incluidas las tortugas marinas, que dependen de estas algas para alimentarse y esconderse. De esta manera, crea un ecosistema flotante vital. También ayuda a mitigar los efectos del cambio climático al capturar CO₂ de la atmósfera y almacenarlo en sus tejidos.
En el mar y en las playas, el sargazo aporta nutrientes esenciales que enriquecen los ecosistemas costeros y ayudan a regenerar los suelos erosionados. Debido al ecosistema que genera, puede considerarse el equivalente a los árboles en tierra. Sin embargo, se convierte en un problema cuando se acumula en cantidades que exceden la capacidad de manejo local. Este fenómeno se conoce como «marea marrón».
Cuando esto sucede, los principales impactos ambientales negativos son la muerte o el daño de corales debido a la falta de luz y oxigenación del agua, así como la afectación de especies de fauna que pueden sofocarse al quedar atrapadas entre las hojas sin oxígeno. De igual manera, las máquinas utilizadas para recolectarlo en grandes cantidades pueden ocasionar erosión costera.
Turismo: el villano detrás de la contaminación
La acumulación masiva de sargazo en las playas de la Riviera Maya ha generado un impacto negativo tanto visual como emocional en los turistas. Estas algas, al cubrir extensas áreas de arena y alterar el color natural de las aguas cristalinas que caracterizan la región, han transformado paisajes idílicos en escenas poco atractivas. También han generado cierto temor entre los visitantes de pisarlas y ser picados o sorprendidos por algún animal que se refugie entre sus hojas. Este fenómeno no solo desmotiva a los turistas a visitar estas playas, sino que también afecta la experiencia y percepción de este destino paradisíaco.
Sin embargo, el incremento de sargazo en las playas de la Riviera Maya no es accidental. La contaminación generada por el turismo masivo ha alterado las corrientes marinas e intensificado la proliferación de esta alga. Factores como la descarga de aguas residuales sin tratar, el uso excesivo de plásticos, el desarrollo costero irresponsable y el incremento de complejos turísticos e inmobiliarios destinados al alojamiento, entretenimiento y restaurantes en la costa han contribuido directamente a este fenómeno.
El turismo depredador, enfocado en la explotación máxima de los recursos naturales sin considerar su sostenibilidad, ha tenido consecuencias devastadoras. Entre ellas se pueden destacar la modificación de los patrones de circulación oceánica debido a la construcción de infraestructura costera y la destrucción de manglares, lo que favorece la acumulación de sargazo en ciertas áreas. Además, el exceso de nutrientes en el agua, como consecuencia del desbordamiento de aguas negras y la gasolina de los transportes acuáticos, actúa como fertilizante para el sargazo e impulsa su crecimiento descontrolado.
Este ciclo vicioso no solo impacta la biodiversidad local, sino que también afecta la imagen turística de la región, genera pérdidas económicas y provoca tensiones sociales entre las comunidades que dependen del turismo, como las de la Riviera Maya.
Revalorizando el Sargazo
El sargazo ha sido injustamente catalogado como un enemigo del turismo, cuando en realidad es un reflejo de nuestras propias acciones. En lugar de verlo como un obstáculo, deberíamos entenderlo como una llamada de atención sobre el estado de nuestros ecosistemas marinos. Es esencial comprender su papel en la biodiversidad y los ciclos naturales, así como plantear un aprovechamiento sostenible que promueva la inversión en tecnologías e investigaciones para transformar el sargazo en recursos útiles.
Además, es imperativo reducir la contaminación generada por el turismo, implementar regulaciones ambientales estrictas y fomentar la educación ambiental entre visitantes y operadores turísticos. Para ello, es crucial que, de la mano de los Planes de Desarrollo Estatal de Quintana Roo, en México, los actores públicos y privados, así como las entidades que representen a los habitantes locales, planteen un plan de desarrollo turístico sostenible cuyo principal objetivo sea minimizar el impacto ambiental ocasionado por la actividad turística.
Aplicaciones sostenibles
Investigaciones recientes han explorado la aplicación del sargazo en la producción de fertilizantes orgánicos, biocombustibles de segunda generación y materiales de construcción ecológicos, como ladrillos y paneles aislantes, lo que permite darle un uso sostenible. En este sentido, varios proyectos emergentes han comenzado a transformar el sargazo en productos comercializables, creando empleos locales y promoviendo economías circulares en las comunidades costeras. Un ejemplo de estas iniciativas es el desarrollo de redes de recolección temprana de sargazo en el mar, que evitan su acumulación en las playas y facilitan su tratamiento para usos sostenibles.
Asimismo, varios emprendimientos locales han comenzado a transformar el sargazo en bioplásticos y papel reciclable, demostrando que esta alga puede ser una aliada en lugar de un problema. A gran escala y para su distribución nacional, se fabrican bloques de construcción ecológicos utilizando el sargazo como materia prima, lo que fomenta la construcción sostenible. Otro caso es la producción de utensilios biodegradables, como platos y empaques, elaborados a base de sargazo y distribuidos a restaurantes locales y negocios que comercializan productos desechables. Con ello, se contribuye a disminuir el uso de plásticos de un solo uso en la región y se generan empleos locales. También se transforma el sargazo en fertilizantes orgánicos y suplementos agrícolas, lo que contribuye a la agricultura sostenible y a la reutilización de desechos naturales.
Más que un problema, una oportunidad de cambio
El sargazo, más que un problema, es un síntoma del desequilibrio ambiental generado por el ser humano. Para abordar esta situación de manera efectiva, es esencial cambiar nuestra perspectiva y nuestras prácticas. Solo así podremos encontrar un equilibrio entre el desarrollo turístico y la conservación de los ecosistemas que hacen de la Riviera Maya un destino único.
Transformar el desafío del sargazo en una oportunidad para el cambio no solo beneficiará al ambiente, sino que también podría redefinir el turismo en la región como una actividad verdaderamente sostenible. Revalorar esta alga como un recurso económico y ecológico es una estrategia clave para garantizar un futuro más armónico entre el ser humano y la naturaleza.

María Fernanda Ramos Martínez es doctora y académica de la Universidad La Salle Morelia. Su trayectoria profesional se ha enfocado en la docencia y el acompañamiento a emprendedores de la región. Sus principales líneas de investigación incluyen el turismo, el desarrollo regional, el marketing para micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), así como el comercio y los negocios internacionales. Su trabajo académico aborda problemáticas vinculadas con el desarrollo y la sostenibilidad de los destinos turísticos, con especial interés en el estudio del sargazo y sus implicaciones para la actividad turística. fernanda.ramos.martinez@umich.mx

Casimiro Leco Tomás, es Doctor en Estudios Rurales por El Colegio de Michoacán, actualmente es Profesor-Investigador y Coordinador del Centro Nicolaita de Estudios Migratorios del Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Perfil Deseable de PRODEP y Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel II, imparte clases en el Doctorado en Ciencias del Desarrollo Regional y Doctorado en Políticas Públicas. Las Líneas de Investigación son migración internacional y desarrollo regional comunitario transnacional. Tiene varios libros, capítulos y artículos científicos publicados. casileco@hotmail.com
Argoytia L.L. (2021). Sargazo y sociedad: haciendo ciencia en Quintana Roo. Ecofronteras, 25(71), 32-35. https://revistas.ecosur.mx/ecofronteras/index.php/eco/article/view/1966/2027
Martínez E., Bisonó A., Walker C., Fernández E. y Gesto E. (2024). Sargazo: guía informativa. Santo Domingo: Fundación Propagas – SOS Carbon. https://bvearmb.do/bitstream/handle/123456789/4747/Sargazo_Gui%cc%81a%20Informativa_Fundaci%c3%b3n%20Propagas%20-SOS%20Carbon.pdf?sequence=1&isAllowed=y
National Ocean Service. (2023). Sargazo: Del Mar a la Costa. NOAA. https://oceanservice.noaa.gov/news/sargassum/welcome-spanish.html?utm_source=chatgpt.com
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