Estrellas en el mar

Número 89

ARTÍCULO

RECIBIDO: 15/02/2025; ACEPTADO: 30/07/2025; PUBLICADO: 23/10/2026.

Estrellas en el mar

Adriana Lechuga-Granados y César Arroyo-Vega

Resumen

Las estrellas de mar son invertebrados marinos emblemáticos del grupo de los equinodermos y desempeñan funciones clave en los ecosistemas como depredadores, filtradores y detritívoros. Su cuerpo estrellado está formado por un disco central y extremidades con capacidad regenerativa. Se reproducen sexual y asexualmente y pueden adaptarse a diversos entornos. Existen alrededor de dos mil especies en los océanos de todo el mundo, con variaciones en color, tamaño y hábitos alimenticios. Son esenciales para la conservación marina y han inspirado estudios científicos y tecnológicos. Sin embargo, enfrentan amenazas como la sobreexplotación y la degradación de sus hábitats, lo que resalta la importancia de su protección y manejo sostenible.

Palabras clave: Conservación, ecosistema marino, equinodermos, regeneración.

Las estrellas de mar son animales acuáticos de gran belleza y, quizá, los invertebrados marinos más emblemáticos y conocidos del grupo de los equinodermos. Este fascinante grupo también incluye a los lirios de mar, las estrellas quebradizas, los erizos de mar, las estrellas canasta, los bizcochos, las galletas y los pepinos de mar, nombres comunes que reflejan su diversidad. Todos ellos pertenecen al grupo Echinodermata, término que significa ‘piel espinosa’ y hace referencia a una de las características distintivas de estos organismos marinos, comúnmente llamados equinodermos.

Dentro de los equinodermos, las estrellas de mar pertenecen al grupo Asteroidea, término que proviene del griego antiguo y significa literalmente ‘con forma de estrella’. Esta denominación hace referencia a la característica estructura corporal de estos animales, que comúnmente presentan cinco brazos, aunque algunas especies tienen más. Su apariencia llamativa también ha dado lugar a que sean asociadas con las estrellas celestiales en diversas culturas, debido a su conexión con el mar.

El término Asteroidea no solo describe su forma, sino también su simbolismo en diversas culturas, donde se asocian con estrellas celestiales debido a su apariencia llamativa y su conexión con el mar.

Estos invertebrados marinos son elementos esenciales de las comunidades bentónicas, ya que forman parte importante de las cadenas tróficas y cumplen funciones como depredadores, filtradores y detritívoros. Su actividad contribuye al ciclo de nutrientes, a la descomposición de la materia orgánica y a la oxigenación de los sedimentos y el agua en los ecosistemas bentónicos marinos. Habitan en pozas de marea, sustratos rocosos, arrecifes de coral, pastos marinos y bosques de macroalgas.

Las estrellas de mar tienen un origen antiguo en la historia de la vida en la Tierra. Aparecieron hace aproximadamente 450 millones de años, lo que las convierte en un grupo muy antiguo de animales marinos que ha sobrevivido a múltiples extinciones masivas.

¿Cómo es el cuerpo de una estrella de mar?

Su cuerpo está formado por un disco central donde se encuentran sus órganos y la boca, así como cinco o más extremidades. Está cubierto por una corteza rígida formada por placas de carbonato de calcio, conocidas como osículos, en las que generalmente se encuentran espinas del mismo material. En la parte inferior del cuerpo se distinguen pequeños apéndices llamados pies ambulacrales, que permiten su movimiento. En la punta de los brazos se ubica una estructura sensible llamada ocelo, que le permite detectar el movimiento y la cantidad de luz. Además, presentan estructuras distribuidas por todo el cuerpo que son sensibles al tacto, la temperatura y las corrientes del agua.

¿Cómo se reproducen estos organismos marinos?

Las estrellas de mar pueden reproducirse sexual y asexualmente, aunque principalmente lo hacen de forma sexual. Los machos liberan espermatozoides y las hembras óvulos al medio marino, donde ocurre la fecundación. Algunas especies son hermafroditas; es decir, un mismo organismo presenta ambos sexos y puede liberar al medio marino tanto gametos masculinos —espermatozoides— como femeninos —óvulos—. En estos casos, la fecundación también es externa.

En otras especies, la fecundación es interna y los embriones permanecen en el organismo, donde se desarrollan y crecen hasta alcanzar la etapa juvenil, para posteriormente ser liberados al medio marino. La reproducción asexual ocurre principalmente mediante fragmentación y regeneración, un proceso en el que un fragmento del cuerpo puede dar origen a un nuevo individuo completo. Este tipo de reproducción ocurre generalmente en estrellas que habitan aguas frías o templadas.

¿De qué color y tamaño son las estrellas de mar?

Las estrellas de mar presentan una gran variedad de colores según la especie y el hábitat. Estos tonos cumplen funciones como el camuflaje, la advertencia de toxicidad o la comunicación. Pueden ser rojas, naranjas, amarillas, azules, verdes, negras o presentar patrones multicolores, como Protoreaster nodosus. Especies como Pisaster ochraceus y Linckia laevigata destacan por sus colores vibrantes, especialmente en arrecifes y fondos marinos.

En cuanto al tamaño, este varía considerablemente según la especie. Pueden medir desde unos pocos centímetros hasta más de un metro. Las especies pequeñas, de 2 a 10 cm, son las más comunes. Por ejemplo, las Asterina gibbosa suelen medir entre 2 y 5 cm y habitar en las zonas costeras, conocidas como áreas intermareales. Las medianas, de 10 a 30 cm, como Pisaster ochraceus, son comunes en arrecifes de coral y zonas rocosas. Entre las grandes, de 30 cm a más de 1 m, se encuentra la estrella de mar gigante del sur (Thromidia catalai), que puede superar 1 m de diámetro y pesar más de 5 kg. Estas especies suelen habitar aguas profundas o áreas con menos depredadores naturales.

El tamaño también varía con la edad, la dieta y el hábitat. Su crecimiento es lento y depende de factores como la disponibilidad de alimento y las condiciones del entorno. Admiradas por muchas culturas, las estrellas de mar son consideradas seres fascinantes e inofensivos y simbolizan la vida marina en todo su esplendor.

¿Qué comen las estrellas de mar?

Las estrellas de mar presentan dietas variadas según su especie y hábitat. Hay especies carnívoras, omnívoras y detritívoras. Las carnívoras se alimentan de moluscos, como almejas y mejillones, crustáceos, gusanos marinos e incluso corales, como ocurre con Acanthaster planci. Las omnívoras combinan algas con pequeños animales invertebrados, mientras que las detritívoras consumen materia orgánica en descomposición.

Estos organismos emplean métodos de alimentación particulares, como la eversión del estómago, que les permite digerir externamente a sus presas al extender el órgano fuera del cuerpo. También pueden alimentarse mediante la filtración de partículas del agua o el raspado de organismos adheridos al sustrato. Su dieta varía según el entorno: en los arrecifes predominan los corales y las algas, mientras que en aguas profundas consumen principalmente detritos, es decir, restos de materia orgánica en descomposición, como fragmentos de plantas o animales muertos.

¿Cómo se mueven las estrellas de mar? 

En la parte inferior de su cuerpo existen miles de apéndices o pies ambulacrales, que forman parte de un sistema interno de circulación de agua. Cada pie termina en una estructura similar a una ventosa. La presión del agua dentro de este sistema permite mover los pies y adherirse firmemente al sustrato, facilitando así el desplazamiento de estos organismos.

¿Cuántas especies existen y dónde viven las estrellas de mar?

Actualmente, se estima que existen unas dos mil especies de estrellas de mar distribuidas en todos los océanos del mundo, desde las aguas tropicales hasta los fríos mares polares. Son habitantes de las comunidades bentónicas, es decir, viven en el fondo del mar.

Las estrellas de mar habitan en diversos entornos marinos y se adaptan a una amplia gama de condiciones. En los arrecifes de coral destacan especies coloridas como las del género Linckia y depredadoras como Acanthaster planci, conocida como estrella corona de espinas. En zonas intermareales y litorales, como las áreas rocosas, es común encontrar especies como Pisaster ochraceus. En aguas profundas, estrellas del género Brisingida prosperan en condiciones extremas de los fondos marinos. Incluso en regiones polares, como el Ártico y la Antártida, especies como Odontaster validus están adaptadas al frío extremo, lo que demuestra la capacidad de estos organismos para habitar ambientes diversos.

¿Qué utilidad e importancia tienen las estrellas de mar?

Las estrellas de mar desempeñan una función fundamental en los ecosistemas marinos y tienen diversas utilidades para los seres humanos. Desde el punto de vista ecológico, actúan como reguladoras de poblaciones marinas y contribuyen a la biodiversidad al estructurar ecosistemas como los arrecifes. En el ámbito científico, su capacidad de regeneración es clave para los estudios de biología regenerativa y biomimética, disciplina en la que se imitan procesos naturales para desarrollar tecnologías que permitan resolver problemas humanos. Además, su singular sistema de locomoción ha inspirado avances tecnológicos.

En los ámbitos educativo y turístico, son protagonistas de actividades de esnórquel y buceo, así como de programas de sensibilización ambiental. Aunque su uso comercial es limitado, en algunas culturas se han empleado en artesanías y como remedios tradicionales. Su importancia trasciende su belleza, pues también son modelos de estudio y símbolos de conservación marina.

No obstante, el impacto humano sobre las estrellas de mar exige precaución en su manejo, ya que muchas de sus poblaciones están amenazadas por la sobreexplotación y la destrucción de hábitats. La recolección excesiva para el comercio, el turismo irresponsable y la contaminación marina han afectado gravemente sus ecosistemas. Por ello, es esencial implementar medidas de conservación que protejan tanto a las estrellas de mar como a los hábitats en los que desempeñan un papel clave para el equilibrio ecológico, así como considerar los impactos del cambio climático, entre ellos, la acidificación de los océanos.

Con más de 450 millones de años de evolución, las estrellas de mar han desarrollado una notable diversidad de formas, tamaños y estrategias de supervivencia. Aunque comparten características fundamentales, como la organización estructural en cinco partes radiales iguales dispuestas alrededor de un eje central, denominada simetría pentarradial, los pies ambulacrales y la capacidad de regeneración, sus adaptaciones a distintos hábitats resalta su extraordinaria plasticidad evolutiva.

Adriana Lechuga-Granados. Profesora e investigadora de la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. adriana.lechuga@umich.mx

César Arroyo-Vega. GroBios A.C. cesar.arroyo@grobios.org

Solís-Marín F.A., Laguarda-Figueras A. y Honey-Escandón M. (2014). Biodiversidad de equinodermos (Echinodermata) en México. Revista Mexicana de Biodiversidad, 85, 441-449. https://www.redalyc.org/pdf/425/42529679010.pdf 

Solís-Marín F.A., Laguarda-Figueras A., Honey-Escandón M.B., Luján L.L., Zúñiga-Arellano B., Ochoa A.A.C. y Chong M.E.D. (2018). Equinodermos (Echinodermata) de México: Estado actual del conocimiento de su biodiversidad, biogeografía, estudios bioquímicos y nuevos descubrimientos arqueozoológicos. Biología y Sociedad, 1(2), 6-21. https://doi.org/10.29105/bys1.2-47