ARTÍCULO
El valor de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos
Juan Carlos Pulido-Ocegueda y José María Ponce-Ortega
Resumen
Los aparatos eléctricos y electrónicos obsoletos generan residuos que contienen materiales peligrosos, como plomo y mercurio, capaces de dañar el aire, el suelo y el agua. Sin embargo, también contienen metales valiosos que pueden recuperarse. Su reciclaje adecuado fomenta la economía circular y aporta beneficios ambientales, económicos y sociales. En México, estos residuos aumentaron de 1.1 millones de toneladas en 2016 a 1.4 millones en 2022; no obstante, solo se recicla el 10%. Para mitigar este problema, se implementan medidas sostenibles orientadas a mejorar la recolección, separación y aprovechamiento de sus componentes.
Palabras clave: Aparatos eléctricos y electrónicos, economía circular, reciclaje, residuos.
RECIBIDO: 04/10/2024; ACEPTADO: 18/03/2025; PUBLICADO: 31/08/2026
¿Qué son los aparatos eléctricos y electrónicos?
Antes de adentrarnos en el valor de los residuos de los aparatos eléctricos y electrónicos, es importante resaltar cuáles son estos aparatos o equipos. Se dividen en seis tipos o categorías: equipos de intercambio de temperatura, como refrigeradores, congeladores o aires acondicionados; pantallas, como monitores, televisores o tabletas; lámparas, como las fluorescentes, las de descarga o las de LED; equipos grandes, como lavadoras, secadoras, lavavajillas, estufas eléctricas, fotocopiadoras y paneles fotovoltaicos; equipos pequeños, como aspiradoras, hornos de microondas, equipos de ventilación, tostadoras, teteras eléctricas, afeitadoras eléctricas, básculas, calculadoras, aparatos de radio, cámaras de video, juguetes eléctricos y electrónicos, pequeñas herramientas eléctricas y electrónicas, pequeños dispositivos médicos e instrumentos de control y vigilancia; y, finalmente, equipos informáticos o de telecomunicación, como celulares, computadoras personales, impresoras y teléfonos.
Todos estos aparatos se han vuelto indispensables en nuestro día a día, pero ¿alguna vez te has preguntado qué sucede con los aparatos eléctricos y electrónicos que desechamos? Es decir, una vez que se han vuelto obsoletos o han dejado de funcionar debido a que no tienen arreglo o a que resulta más costoso repararlos que adquirir un aparato nuevo, en ese momento son considerados residuos.
En la mayoría de las ocasiones, el destino final de estos aparatos es la eliminación mediante incineración o su disposición en vertederos de basura o campos a cielo abierto, donde terminan siendo una gran fuente de contaminación para el ambiente (aire, suelo y agua) y un riesgo para la salud de las personas que viven en zonas aledañas a estos lugares. Esto se debe a que estos aparatos contienen distintos tipos de materiales contaminantes, como mercurio, cadmio, cromo, plomo, arsénico, selenio, antimonio, retardantes de llama bromados y otros refrigerantes. La exposición a estos materiales es altamente peligrosa y requiere una eliminación adecuada. En otros casos, aunque menos comunes, estos residuos terminan en rellenos sanitarios o son almacenados por empresas que cuentan con una conciencia ambiental orientada al reciclaje, la reutilización y el desecho seguro.

Entonces, ¿cuál es el valor existente en estos residuos?
En los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos existe una gran cantidad de componentes, como metales ferrosos y no ferrosos, plásticos, vidrio, madera y madera contrachapada, hormigón, cerámica, caucho y otros materiales. Sin embargo, en la gran mayoría de estos residuos, uno de los principales componentes es la denominada placa de circuito impreso, la cual permite la conexión eléctrica mediante vías conductoras.
De estas placas de circuito impreso se pueden obtener diversos materiales de alto valor, como metales preciosos (oro, plata, platino y paladio) y metales reciclables (cobre, aluminio, níquel, entre otros), los cuales presentan un alto precio de venta en el mercado. Además, estos residuos contienen grandes cantidades de hierro y acero, seguidos de plástico y vidrio; todos estos materiales también presentan un precio de venta considerable en el mercado.
Todos estos materiales podrían extraerse de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos mediante técnicas adecuadas de gestión, logrando su aislamiento, recuperación y reciclaje. Incluso podrían reutilizarse como materiales reciclados para la fabricación de nuevos aparatos y, como consecuencia, generar beneficios ambientales, económicos y sociales.
Esto contribuiría a mejorar la economía circular dentro de la industria eléctrica y electrónica, al considerar aspectos importantes como la recuperación, el reciclaje y la reutilización de recursos y materiales, así como los procesos de producción, distribución y consumo. De esta manera, se favorecería el desarrollo sostenible y se contribuiría a generar calidad ambiental, prosperidad económica y bienestar social para las generaciones actuales y futuras.

¿Cuál es la situación en México?
Una consecuencia de la innovación de productos en la industria eléctrica y electrónica se refleja en la rapidez con la que los aparatos se vuelven obsoletos, por lo que la generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos ha aumentado en todo el mundo. En 2016, México se posicionó como el segundo generador de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, con 1.1 millones de toneladas, lo que equivale a 8.2 kg por habitante. Se estima que, del total de residuos generados, el 10 % se recicla, el 40 % se almacena en bodegas y el 50 % restante se envía a basureros.
Es importante considerar que, para 2018, la generación de residuos aumentó a 1.2 millones de toneladas, con aproximadamente 10.3 kg por habitante, y que, para 2022, alcanzó 1.4 millones de toneladas, con aproximadamente 11.8 kg por habitante. Esto indica que la generación de este tipo de residuos aumenta año con año, a causa del hiperconsumismo y de su inadecuada gestión.
Considerando esta situación, en el país, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo han propuesto una serie de buenas prácticas para el manejo integral y ambiental de estos residuos. Estas contemplan la responsabilidad de los generadores de estos aparatos en cuanto a su almacenamiento y trazabilidad; la orientación sobre las características de recolección y transporte de los residuos; las actividades de reúso y reacondicionamiento, cuando sea posible; la identificación de componentes de valor y residuos peligrosos para su separación y desensamble mediante procesos manuales, mecánicos, de fragmentación o triturado; así como el aprovechamiento de componentes como materia prima y su disposición final, según sea el caso.
Juan Carlos Pulido-Ocegueda. Estudiante de doctorado en Ciencias en Ingeniería Química, División de Estudios de Posgrado, Facultad de Ingeniería Química, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. 2027805h@umich.mx
José María Ponce-Ortega. Profesor de la Facultad de Ingeniería Química, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. jose.ponce@umich.mx
International Climate Initiative (IKI). (10 de septiembre de 2019). Residuos electrónicos en México y su potencial consumo sustentable. https://iki-alliance.mx/residuos-electronicos-en-mexico-y-su-potencial-consumo-sustentable/
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). (17 de diciembre de 2018). Buenas prácticas para el manejo integral y ambientalmente adecuado de residuos electrónicos en México. https://www.undp.org/es/mexico/noticias/buenas-practicas-para-el-manejo-integral-y-ambientalmente-adecuado-de-residuos-electronicos-en-mexico
Tasbirul-Islam M. y Huda N. (2020). Reshaping WEEE management in Australia: An investigation on the untapped WEEE products. Journal of Cleaner Production, 250, 119496. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2019.119496











