Fototrampeo: una ventana a la vida de los animales silvestres

Número 89

ARTÍCULO

Fototrampeo: una ventana a la vida de los animales silvestres

Leticia Núñez-Landa y Tiberio C. Monterrubio-Rico

Resumen

El fototrampeo consiste en utilizar cámaras camufladas y automáticas para capturar fotografías y videos de animales en su hábitat natural, sin molestarlos. Estas cámaras trampa permiten observar comportamientos únicos, como un jaguar revolcándose o un ocelote con su madre, revelando datos esenciales para la investigación. Son fundamentales para estudiar especies tímidas y difíciles de localizar, ya que proporcionan información sobre su hábitat, reproducción, distribución y amenazas, como la caza furtiva. Los datos obtenidos ayudan a los investigadores a identificar qué bosques deben protegerse, adaptando las estrategias de conservación a las necesidades de cada especie, con el fin de preservar la fauna.

Palabras clave: Biodiversidad, cámaras trampa, conservación.

RECIBIDO: 13/03/2025; ACEPTADO: 14/08/2025; PUBLICADO: 23/10/26

Pioneros de la observación. La historia del fototrampeo y su impacto en la conservación

La historia del fototrampeo inició a finales del siglo XIX, cuando George Shiras inventó las primeras «cámaras-alambre». Estas rudimentarias cámaras utilizaban flashes de magnesio y cables para capturar fotografías de animales silvestres. A pesar de su simplicidad, estas cámaras sentaron las bases para el desarrollo de las sofisticadas cámaras trampa que se utilizan hoy en día.

Años después, Ullas Karanth, en su estudio de los tigres de Bengala, marcó un antes y un después en la investigación de la fauna silvestre. Karanth se dio cuenta de que las imágenes obtenidas mediante cámaras trampa permitían identificar a cada tigre de manera individual debido a sus patrones únicos de rayas. Al identificar a los mismos individuos en diferentes fotografías, logró determinar cuántos tigres habitaban en un área específica (conocida como densidad), hacia dónde se movían y qué tan grandes eran sus territorios. Este método, al que llamó «captura y recaptura fotográfica», revolucionó la forma en que se estudiaban las poblaciones de animales tímidos y difíciles de capturar.

Este estudio fue un ejemplo admirable que fomentó la popularidad y utilidad del uso de la fotografía para las investigaciones científicas. Desde entonces, se han obtenido mejores resultados con esta técnica para la detección de la fauna silvestre. Además, con la revolución tecnológica, cada vez se fabrican equipos que utilizan menos pilas, obtienen videos más claros, incluso de noche, pesan menos y son de menor tamaño, lo que facilita que una sola persona pueda colocar hasta seis cámaras en un día, separadas hasta 2 km.

¿Cómo funciona una cámara trampa?

Estas cámaras trampa funcionan gracias a las principales partes que las componen, como los detectores de movimiento, la lente, el sistema de iluminación, la unidad de almacenamiento, la pantalla de configuración y la carcasa.

Detector de movimiento por calor. La cámara trampa tiene un sensor muy especial que detecta el calor. Es como si tuviera un termómetro muy poderoso. Cuando el animal, como un jaguar o un zorro, se acerca lo suficiente a la cámara, su cuerpo caliente activa este sensor, capturando así un instante de la naturaleza. Existen dos tipos principales de sensores en estas cámaras:

Los sensores activos: Son como linternas que emiten un haz de luz. Cuando un animal cruza este haz, la cámara toma una foto. Es como si el animal interrumpiera un rayo láser invisible.

Los sensores pasivos: Este sensor no emite ninguna luz; simplemente detecta el calor que todo ser vivo desprende. Imagina que este sensor es como un ojo que puede ver el calor. Cuando un animal, como un conejo, se acerca, su cuerpo más caliente emite una luz infrarroja, que es como una señal invisible para la cámara. Al detectar esta señal, la cámara toma una foto. ¡El conejo parece dejar una huella de calor que la cámara detecta incluso en la oscuridad total!

 Lente de cámara. Es el responsable de capturar la imagen o el video de los animales. Dependiendo del tipo de lente que contenga la cámara trampa, será la calidad, resolución y nitidez con que se capturen las fotografías. Así que, si lo primordial es obtener fotografías increíbles, es importante buscar aquellos modelos con una buena lente.

Sistema de iluminación/flash. El sistema de iluminación de la cámara trampa utiliza luces LED infrarrojas o flash blanco para emitir una luz invisible para los animales. Estas luces iluminan el área frente a la cámara cuando un animal cruza frente a ella. De esta manera, puede capturar imágenes claras y detalladas incluso durante la noche, sin molestar ni espantar a los animales.

Unidad de almacenamiento. La cámara trampa guarda las imágenes y videos en una tarjeta de memoria, por ejemplo, una SD o microSD. Esta funciona como un pequeño disco duro donde se almacenan todas las fotografías y los videos. Cuanta más capacidad tenga la tarjeta, más fotografías y videos se podrán guardar.

Pantalla de configuración. La pantalla permite acceder a un menú donde se puede cambiar la configuración de la cámara. Por ejemplo, ajustar la sensibilidad para detectar a los animales, la calidad de las fotografías y cuántas se quieren tomar, así como el tiempo entre cada activación. De esta manera, se puede hacer que la cámara funcione como se quiera.

Carcasa. La carcasa de la cámara trampa es resistente y la protege de la lluvia, el calor o hasta de los mordiscos de animales curiosos. Por lo general, es de colores que permiten camuflarla con la naturaleza, como el café de un tronco de árbol o el verde de las hojas. De esta manera, los animales no la detectan, lo que permite capturar imágenes más naturales y espontáneas.

¿Dónde y cómo colocar una cámara trampa?

Antes de aventurarte al bosque, asegúrate de que la cámara trampa esté en óptimas condiciones. ¡Revísala!

Batería: Carga completamente la batería o coloca pilas nuevas para garantizar un funcionamiento prolongado.

Tarjeta de memoria: Verifica que tenga suficiente espacio para almacenar las imágenes y videos capturados.

Lente: Limpia cuidadosamente la lente con un paño de microfibra para evitar manchas que afecten la calidad de las fotografías.

Configuración: Ajusta la configuración de la cámara según tus objetivos. Puedes programar el intervalo entre disparos, la duración de los videos y la sensibilidad del sensor de movimiento.

Selección de la ubicación perfecta

La elección del lugar donde se instalará la cámara es crucial para obtener buenos resultados. Por ello, considera los siguientes factores:

Altura: Adapta la altura según las especies que quieras capturar. Para aves, entre uno y dos metros; para mamíferos terrestres, alrededor de 40-50 cm del suelo.

Iluminación: Busca zonas con buena iluminación natural, evitando la luz directa del sol y los reflejos en el agua.

Entorno: Realiza una limpieza de la vegetación frente a la cámara para evitar falsas activaciones causadas por el movimiento de las ramas.

Puntos estratégicos: Concéntrate en áreas con alta actividad animal, como senderos, bebederos naturales, zonas de alimentación o refugios. Evita colocar cámaras en lugares cercanos o transitados por humanos, mascotas o ganado.

Instalación de la cámara

Sujeta la cámara firmemente a un árbol, poste o cualquier estructura sólida, utilizando las correas o soportes incluidos. Asegúrate de que esté bien amarrada para evitar que se caiga.

Recuerda que la cámara trampa está pintada de tal manera que se camufla con la naturaleza, pero, si quieres minimizar un poco su visibilidad para los humanos, puedes camuflarla utilizando materiales naturales, como hojas, ramas o corteza.

Por último, registra las coordenadas exactas de la ubicación de la cámara utilizando un GPS. Esto facilitará encontrarla nuevamente y recuperar las imágenes.

¿Cómo nos ayuda a conservar la fauna?

El fototrampeo ha revolucionado el estudio de la biodiversidad, al permitir a los investigadores obtener información valiosa sobre una amplia gama de especies. Además de los mamíferos, esta técnica se ha utilizado para estudiar aves, reptiles, anfibios e incluso insectos. Gracias a ella, se han logrado registrar especies que se desconocían o cuya presencia en la zona se ponía en duda. Por ejemplo, en los bosques tropicales, el fototrampeo ha revelado la gran variedad de especies de anfibios nocturnos y ha permitido monitorear los efectos de la deforestación en sus poblaciones.

Otro evento importante fue el primer registro fotográfico del jaguar en Michoacán mediante esta técnica. También se han registrado eventos increíbles, como el avistamiento de crías de ocelote. Debido a que las cámaras trampa no se limitan a tierra firme, también se utilizan en el mundo marino para estudiar la vida submarina. Por ejemplo, permiten conocer los efectos del cambio climático en los arrecifes de coral y observar comportamientos de animales marinos.

Los estudios que utilizan cámaras trampa han proporcionado información crucial sobre los patrones de migración, las interacciones entre especies y los cambios en la distribución de las poblaciones a lo largo del tiempo. Esta información es fundamental para la conservación de la biodiversidad y la gestión de áreas protegidas.

La próxima vez que visites una reserva natural o un bosque, pregúntate si ya han realizado ahí un estudio con fototrampeo y, si no, ¿qué animales se podrían capturar?

Leticia Núñez-Landa. Estudiante del Programa Institucional de Doctorado en Ciencias Biológicas, área temática de Ecología y Manejo de Recursos Naturales. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. 1226976h@umich.mx 

Tiberio C. Monterrubio Rico. Profesor e investigador de la Facultad de Biología, encargado del Laboratorio de Vertebrados Terrestres Prioritarios, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán. tiberio.monterrubio@umich.mx

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