¿Qué superpoder te gustaría tener?

Número 88

RECIBIDO: 30/11/2024; ACEPTADO: 20/03/2025; PUBLICADO: 31/08/2026

ARTÍCULO

¿Qué superpoder te gustaría tener?

Mario Enrique Alvarado-Barajas

Resumen

Dentro de las habilidades del ser humano encontramos algunas tan increíbles que pueden parecer superpoderes, como es el caso de las funciones ejecutivas (FE). Estas funciones de orden superior tienen la tarea de apoyar procesos como planificar, guiar, regular y evaluar el comportamiento, entre otros. Son elementos esenciales que muchas veces pasamos por alto y que, con un buen entrenamiento, pueden convertirse en los superpoderes de la vida real. La cognición social y la flexibilidad cognitiva son dos de las tantas habilidades que podemos desarrollar y que es importante conocer para la vida cotidiana. Así como Batman es un gran superhéroe, él se vale de estas habilidades entrenadas para convertirse en un superhéroe sin poderes. Y a ti, ¿también te gustaría ser súper?

Palabras clave: Cognición social, flexibilidad cognitiva, funciones ejecutivas.

La verdad detrás del tema de los superpoderes es más complicada que solo pensarlo o desearlo. A todos, incluyéndome, nos gustaría decir que quisiéramos ser superfuertes, correr rápido, lanzar fuego o hielo e incluso transformar la materia con el pensamiento. No sabría decir si realmente podríamos llegar a ser como los superhéroes en el futuro, pero no puedo dejar de preguntarme: ¿Nosotros, las personas, tenemos algún superpoder?

Esta duda nace de mi afición por leer mangas y cómics; puedo pasar horas leyéndolos sin siquiera preocuparme por el tiempo. Escenas finamente dibujadas, combates grandiosos, cada personaje en un mundo único y especial o bien algo que los caracteriza, como lo son los superpoderes. Eso me recuerda a uno de los superhéroes que no ha tenido que recurrir más que a entrenar su mortalidad para ser parte de este grupo. Me refiero a alguien que muchos podrían conocer: Batman. Si no has escuchado de él, te explico un poco: es una persona que, mediante entrenamiento e ingenio, se convirtió en un superhéroe sin la necesidad de exponerse a radiación o participar en un experimento que lo cambiara para siempre; una persona que resuelve con lo que tiene.

Creo en el desarrollo de superpoderes porque el cuerpo humano es tan complejo y maravilloso que realiza muchos procesos y puede adaptarse a situaciones complicadas, por lo que podemos considerarlo como tal. Esto nos equipara a cómo inició Batman: alguien que pasó de ser una persona como cualquier otra, pero que, de acuerdo con su objetivo y empeño, logró desarrollar aquello que le ayudó a convertirse en un superhéroe.

Entonces, ¿cuáles son esos superpoderes con los que contamos?

Algunos de esos superpoderes están relacionados con el término «funciones ejecutivas», las cuales son actividades mentales complejas que nos permiten planificar, organizar, regular, etc. En esta ocasión solo hablaré de dos que son esenciales para interactuar con nuestro entorno y mejorar nuestra vida: la cognición social y la flexibilidad cognitiva. Pero, ¿qué son? Para entenderlas, déjame darte algunos ejemplos.

¿Alguna vez has sentido que puedes anticiparte a lo que va a decir alguien o a lo que va a pasar a tu alrededor? ¿Puedes saber cómo se siente emocionalmente una persona por la manera en que se comporta? Dirás que tal vez todos hemos tenido este sentimiento alguna vez en nuestra vida o conocemos a alguien a quien le haya pasado.

Recuerdo que hace dos semanas me acercaba a un minisúper para realizar una compra rápida para la semana. Desde el momento en que entré, sentí un ambiente tenso o de peligro. La persona a cargo de la caja registradora tenía un volumen de voz alto, un tono muy fuerte y una mirada penetrante; además, su forma de moverse me daba a entender que no debía acercarme, ya que, desde mi punto de vista, esa persona se encontraba molesta o enojada. Sin embargo, tenía un problema bastante complicado de resolver: para pagar tendría que pasar por la caja registradora. La interpretación ante esas señales fue que algo no le estaba yendo bien a esa persona y por eso se encontraba enojada. Esto me llevó a actuar de una manera amable, pero intentando pagar lo más rápido posible para poder salir del lugar.

En psicología, a eso se le llama teoría de la mente (ToM, por sus siglas en inglés), la cual plantea que nosotros damos significado a las diversas señales que nos envían nuestro entorno u otras personas. Podríamos decir que es como un supersentido para adaptarnos al relacionarnos con otros. Para un investigador minucioso como Batman, esa capacidad de leer a las personas o las situaciones es una de sus mejores herramientas, que lo llevaron a ser un gran investigador y, por ende, a resolver problemas relacionados con villanos o supervillanos.

Ahora imagínate en casa, descansando plácidamente y sin la menor preocupación, en compañía de un amigo, pareja o familiar. De pronto, ves que, por ir distraído o distraída, él o ella se golpea el dedo pequeño del pie. Si hemos pasado por algo similar, con solo verlo es suficiente para llegar a sentir el dolor que eso puede causar. Podríamos incluso decir que nos dolió a nosotros mismos, ya que nos ponemos en los zapatos de la otra persona.

A este fenómeno se le conoce como empatía que, junto con la teoría de la mente, forma parte de la cognición social, porque permite que nos adaptemos, conversemos con otras personas de manera más cercana y tomemos decisiones según las circunstancias. Ahora posiblemente te preguntes: ¿Cómo es un superpoder?

Para todas las personas en general y, poniéndolo en una situación como la que pasó Batman, podemos pensarlo como una forma de leer las señales. Esto nos permite saber qué es lo más importante en un momento determinado, si alguien necesita ayuda o si necesitamos tener cuidado.

En algunas batallas del murciélago de Gotham, como se le conoce a Batman, pudo ganar gracias a las rápidas decisiones que tomó. Aunque nosotros no salvemos una ciudad, sí podemos usar estas habilidades para mejorar la relación con nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo o personas en general.

Pero, ¿qué pasa con la flexibilidad cognitiva?

Cuando se habla de flexibilidad, podemos referirnos a la habilidad de cambiar o adaptar nuestras ideas o pensamientos de acuerdo con lo que ocurre a nuestro alrededor. Pongámoslo de la siguiente manera: en el mundo de los superhéroes, una de las cosas más comunes, que incluso ocurre en nuestras vidas, es que las cosas NUNCA salen como fueron planeadas, por lo que siempre debemos hacer ajustes y considerar todo lo que nos rodea para encontrar una solución. A Batman, por ejemplo, siempre terminan limitándole sus planes, pero está tan preparado que se adapta fácilmente a cualquier situación. Es de los pocos superhéroes que tiene esta flexibilidad para adaptarse a todas las situaciones con los elementos con los que cuenta.

Un ejemplo de ello son las peleas que ha tenido con un villano llamado Edward Nygma, conocido como «El Acertijo». En una de sus historias, este villano atenta contra la ciudad, que tiene el tiempo contado, pero Batman termina capturándolo después de frustrar una y otra vez sus planes para salvarla, debido a su flexibilidad cognitiva. Nygma no puede con Batman. Una vez capturado, Nygma le explica que, para salvar a todos, debe suministrar mil voltios a una batería en forma de signo que cargaba y que, solo si logra sincronizarla en cinco minutos con los latidos de su corazón, podrá salvar a la ciudad. Al final, a punto de fallar y con pocas opciones debido a la cuestión del tiempo, decide crear un desfibrilador casero y buscar la sincronía. Esto termina salvando a todos y arruinando los planes de Nygma.

Pero esto se aplica a un mundo de superhéroes de historietas. Para terminar de entender la flexibilidad cognitiva en la realidad, déjame darte algunos ejemplos más cotidianos.

Te levantas un día por la mañana y te encuentras solo o sola. Estás a punto de ir a la escuela o al trabajo, por lo que debes desayunar. Curiosamente, no queda cereal, huevos ni tortillas en casa y no hay nada abierto a esa hora para comprar. ¿Qué hacemos? ¿Nos enfadamos y vamos a la escuela o al trabajo sin desayunar? ¿Compramos algo de camino? ¿Desayunamos en una cafetería? ¿Desayunamos más tarde? Yo buscaría un lugar donde comer si tengo tiempo suficiente; si no, desayunaría más tarde.

Si eres de las personas que manejan o te llevan, se puede presentar lo siguiente: vas manejando o viajando a tu destino, ya sea la escuela o el trabajo, pero, a mitad del trayecto, está cerrado el paso debido a un accidente menor que impide el avance. ¿Te enojas? ¿Te mantienes en fila esperando a que se despeje la vía sin decir nada? ¿Tomas una ruta alternativa que puede tomar más tiempo, pero sabes que está despejada? ¿Avisas que llegarás tarde y avanzas al ritmo de la situación? ¿Qué haces?

Al igual que en el ejemplo anterior, la respuesta va a depender más de la situación y de la prioridad del problema, pero siempre buscaremos la respuesta que nos dé un buen resultado. Por ejemplo, en mi caso, optaría por avisar e irme en calma para evitar causar otro accidente.

Para ir terminando, solo quiero recordarte que estas dos herramientas del ser humano, o superpoderes que usamos día a día, se pueden trabajar y utilizar a nuestro favor. Al igual que para Batman, nos pueden ayudar a resolver situaciones en las que creíamos que no existía solución o a tomar las mejores decisiones.

Pero, ¿sabes? No son las únicas habilidades que podemos tener. Existen muchas más que nos hacen, de algún modo, superhumanos y que podemos desarrollar. Algunos autores que se han dedicado a estudiar estas habilidades, y que pueden ser de tu interés, son Introzzi y Canet, en su libro publicado en 2022, con el título Funciones ejecutivas: Definición conceptual, áreas de implicancia, evaluación y entrenamiento.

Recuerda que entender cómo funcionan estos procesos es esencial, ya que, a partir de ahí, podemos seguir mejorando continuamente.

Y a ti, ¿también te gustaría tener estos superpoderes?

Mario Enrique Alvarado-Barajas. Estudiante de la Maestría en Psicología, Universidad Autónoma de Baja California, Facultad de Ciencias Administrativas, Sociales e Ingeniería. alvarado.mario18@uabc.edu.mx

Introzzi I. y Canet L. (2022). Funciones ejecutivas: Definición conceptual, áreas de implicancia, evaluación y entrenamiento, neuroaprendizaje infantil. Buenos Aires: Neuroaprendizaje Infantil Editorial. CONICET.

Jaimes A., Fossion R., Flores J. y Caraveo-Anduaga J. (2023). Flexibilidad cognitiva y rendimiento académico en estudiantes de primer año de medicina. Inv. Educ. Médica, 12(48), 41-51. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-50572023000400041

Labbé T., Ciampi E., Venergas J., Urive R. y Cárcamo C. (2019). Cognición social: Conceptos y Bases Neurales. Relevista Chilena de Neuro-psiquiatría, 57(4), 365-376. https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-92272019000400365