Todos sabemos que comer muchos dulces y no lavarnos los dientes nos puede causar caries, pero… 

¿Eso es todo?

¿Es la caries algo tan simple?

Para empezar, es importante comentarles que la caries es una de las enfermedades más comunes a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud, cerca del 99% de los adultos han presentado al menos una caries en su vida.

Esta enfermedad se considera crónica y multifactorial. Se caracteriza por la destrucción de los dientes a consecuencia de la desmineralización de los tejidos duros que los conforman, entre ellos el esmalte y la dentina.

¿Cómo se da esa desmineralización?

La desmineralización se debe a la simple y constante exposición de los dientes a un medio ácido, tanto por ácidos ingeridos directamente en la dieta, como por los ácidos que son producidos por la descomposición de los azúcares de los alimentos, por parte de los millones de bacterias que tenemos en la boca. Además, aunado a que una mala higiene no remueve los azúcares de las superficies y permite el crecimiento de bacterias y su propagación a otros dientes.

Desde hace algunas décadas, a los dentistas nos han enseñado que el modelo de Keyes, modificado por Newburn, es el modelo que explica a la caries, en éste se afirma que para el desarrollo de la caries es necesaria la interacción de cuatro factores: 1. La dieta; 2. Los microorganismos; 3. El huésped; y 4. El tiempo. Cuando todos estos factores están presentes, el desarrollo de la caries es inevitable. 

El factor huésped se refiere en gran medida a la higiene, es decir, a tu higiene, pues tú eres el huésped, pero también a otras cosas que hay en ti, por ejemplo, a la cantidad de saliva que produces, o al pH que esta tenga. Es bien sabido que personas con poca saliva o con saliva muy ácida, presentan caries más severas.

Pero… hay otro aspecto muy importante y poco relacionado con el factor huésped… se trata de tu genética, es decir, la influencia que ésta puede tener en que se presenten caries muy severas o no.

 

El factor genético sobre el desarrollo de la caries

Muy poco se sabe aún de ésto a nivel científico y por lo tanto mucho menos a nivel popular. Sin embargo, hay evidencias de que la genética es un factor relacionado con el desarrollo de esta enfermedad, ya que existen resultados de investigaciones científicas dedicadas a explicar la relación de la caries con el factor genético. Mayormente, se ha estudiado con estudios realizados en grupos de hermanos gemelos.

Por si no lo sabías, los gemelos idénticos o monocigóticos que son los que provienen del mismo óvulo y espermatozoide, comparten grandes similitudes en su genoma (antes se decía que su ADN era idéntico); mientras que los gemelos dicigóticos comúnmente conocidos como mellizos, poseen tantas diferencias en sus genomas como cualquier otro par de hermanos, ya que han sido gestados y concebidos en momentos distintos y son producto de distintos espermatozoides y óvulos. Por eso en general, los gemelos dicigóticos pueden no parecerse físicamente, al contrario de los monocigóticos, que son muy parecidos físicamente.

Estas características de los gemelos hacen que los estudios que se realizan con ellos sean muy útiles para el entendimiento de muchas enfermedades en donde están involucrados muchos factores, como en la caries.

Los estudios en hermanos gemelos aprovechan el hecho de que dos hermanos que nacen y crecen juntos, están por lo tanto expuestos a los mismos factores ambientales, y si son monocigóticos, también a los mismos factores genéticos, mientras que si son dicigóticos estarán expuestos a los mismos factores ambientales, pero no a la genética. 

¿Qué demuestran estos estudios?

Cuando se estudian hermanos gemelos monocigóticos, que han crecido juntos y que por lo tanto han estado expuestos al mismo medio ambiente, comen lo mismo, a las mismas horas, presentan los mismos hábitos higiénicos e incluso visitan al mismo dentista. Su historial de caries en ambos hermanos es muy similar, ya sea que presenten muchas caries o muy severas si sus hábitos higiénico-dietéticos han sido favorables para la caries, o poca o nula caries si sus hábitos han sido adecuados, pero ambos hermanos siempre presentan el mismo nivel de la enfermedad.

En el caso de los gemelos dicigóticos, que también han crecido juntos y han sido expuestos al mismo ambiente, son factores que, aunque sean gemelos no comparten similitud en su historial de caries, pudiendo uno de ellos presentar caries mientras que el otro no. Esto se le atribuye entonces a la genética distinta de cada uno, ya que el medio ambiente para ambos fue igual.

Ahora, una situación más interesante se presenta al estudiar gemelos monocigóticos y dicigóticos que han crecido separados, que fueron separados durante su niñez o incluso inmediatamente después de nacer. En algunos de estos estudios se han podido estudiar a hermanos gemelos que crecieron incluso en países distintos, lo cual implica que ambos hermanos fueron expuestos a un medio ambiente distinto.

Lo que se ha visto en estos trabajos es que los hermanos gemelos monocigóticos que crecieron separados presentan aún un historial de caries similar entre ellos, mientras que los hermanos gemelos dicigóticos que crecieron separados no presentan similitudes en su historial. Esto parece lógico si lo analizas detenidamente, pues estos últimos no comparten el mismo factor ambiental y tampoco comparten la similitud genética de los monocigóticos.

Estos estudios en gemelos confirmaron que efectivamente la caries tiene un componente genético muy marcado y que no depende por completo del ambiente.

Tal vez tú ya habías notado algo de esto, algunas ocasiones conocemos personas que son muy cuidadosas con su alimentación y sus hábitos higiénicos, y a pesar de esto padecen muchos problemas en sus dientes; mientras que algunos otros tienen sus dientes perfectamente a pesar de su mala higiene y poco cuidado alimenticio. –El factor genético nos explica estos resultados-

 

Pero, ¿Qué parte de la genética está implicada en la caries?

El problema de estas observaciones es que no nos proveen de evidencias de la parte genética que está implicada, es decir, ¿Qué genes específicos están involucrados en estas situaciones?

Después del proyecto del genoma humano y los grandes avances del desarrollo de las técnicas de biología molecular en los últimos años, desde hace aproximadamente una década ya ha comenzado a esclarecerse qué genes están involucrados en el desarrollo dental. Con ello, se ha comenzado a relacionar algunos de estos genes con ciertas alteraciones del desarrollo de los dientes. 

Y, ¿Por qué en genes involucrados en el desarrollo?

Bueno, si recuerdas tu clase de biología, nuestro ADN tiene las instrucciones para formar todos nuestros órganos, incluidos los dientes, de forma que existen genes que indican la forma precisa en cómo se deben sintetizar de forma correcta las diversas proteínas que constituirán parte de nuestros dientes, por ejemplo, la amelogenina, la ameloblastina y la enamelina, entre otras. Estas proteínas son muy importantes en el desarrollo y constitución del esmalte, que es la capa más externa de nuestros dientes y por lo tanto, la primera en ser afectada por los ácidos.

Si esas proteínas son fabricadas de forma deficiente, ya sea en cantidad o en calidad, el esmalte producido resultado de las instrucciones deficientes también será de calidad o cantidad deficiente, y tal como te imaginas, un esmalte que se ha formado defectuoso, será más susceptible a los ácidos, tanto a los ingeridos directamente en los alimentos, como a los producidos por las bacterias.

Además, se ha visto que un esmalte defectuoso es siempre irregular en su superficie, principalmente se hace mas rugoso. Esta rugosidad que no es normal permitirá que las bacterias se adhieran de forma más fuerte a su superficie y que las técnicas de higiene no sean suficientes para su remoción, lo que hace aún más susceptible al diente; en cambio, un esmalte bien formado se presenta muy liso, pues las proteínas que estuvieron involucradas en su formación fueron adecuadas en calidad y cantidad, gracias a los genes que estuvieron a cargo de las instrucciones para fabricarlas. Esto se traducirá en un esmalte más resistente al efecto de los ácidos de la dieta y a la adhesión bacteriana.

Estos genes en la actualidad ya se tienen bien identificados, sin embargo, en lo que aún se está trabajando es en identificar algunas mutaciones en las secuencias de estos genes, es decir, en aquellos cambios que ocurren en la secuencia de un gen y son responsables de producir proteínas con cambios. Estas mutaciones son las responsables de dar instrucciones incorrectas durante la síntesis de las proteínas y por lo tanto, la estructura final dental también es incorrecta, deficiente y más susceptible.

¡Perspectivas de las investigaciones hacia el control de la caries!

Hasta el momento se han identificado algunas mutaciones, que son utilizadas como marcadores de susceptibilidad a las caries. La idea es poder realizar la identificación de estas mutaciones en niños incluso antes de que les salgan los dientes. Si el niño es portador de la mutación que lo hace susceptible a las caries, se alertaría a sus padres, los cuales con ayuda de un dentista podrían establecer medidas preventivas que eviten que esos dientes se enfermen. Teniendo en cuenta que ese niño es susceptible genéticamente y que ahora habrá que evitar todos los factores ambientales que puedan promover la caries.

En el futuro esta información permitirá a los dentistas, más que ser solamente predictivos/preventivos, manejar herramientas que permitan la corrección de esas mutaciones antes de que se formen los dientes, logrando que éstos se desarrollen de forma normal y eliminando la susceptibilidad natural que se tenía. Incluso, si se llegara a identificar alguna mutación que haga que los dientes sean más resistentes, ésta podría ser inducida y producir dientes resistentes a la caries. Sin embargo, para esto aún falta mucha investigación.

Por lo pronto, lo único que podemos seguir haciendo es cuidar de todos los factores ambientales que influyen en la caries, pues no sabemos si somos portadores de genes responsables de tener dientes susceptibles o resistentes a la caries.

Como puedes darte cuenta, el que se te “pique una muela” no es algo tan simple y no debes atribuirlo únicamente al exceso de azúcar y mala higiene. En realidad, es una enfermedad compleja en donde intervienen muchos factores entre ellos el factor genético. 

Saber mas

Rioboo-Crespo M, Bascones A. 2005. Avances Periodon Implantol, 17(2):69-77

http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1699-65852005000200003&script=sci_arttext&tlng=pt

Gutiérrez SJ et al. 2013. Univ. Odontol.; 32(69): 83-92. 

http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/revUnivOdontologica/article/viewFile/SICI%3A%202027-3444(201307)32%3A69%3C83%3ACDIGEE%3E2.0.CO%3B2-A/5277 

La Dra. Rita E. Martínez Martínez es profesor investigador y titular del Laboratorio de Odontología Genómica de la Maestría en Ciencias Odontológicas (MCO) en la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí (BUASLP). El M en C. Rubén A. Domínguez Pérez es Cirujano dentista especialista en endodoncia por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y actualmente alumno del DCBB de la Facultad de Medicina y profesor en la MCO de la BUASLP.