La madera y el hombre

Escrito por Wilber Montejo Mayo y Crisanto Velázquez Becerra

¿Sabes qué es la Madera? 

La madera la conceptualizamos como un material biológico encontrado en tallos y raíces de plantas terrestres. Sin embargo, dependiendo del punto de vista se pueden destacar distintas características, por ejemplo, para un científico o ingeniero en materiales representa materia prima para la construcción, al igual que un profesionista en economía, establece un recurso que puede generar riqueza o fomentar el patrimonio social de una ciudad o país, y finalmente al consumidor, constituye un elemento del cual obtenemos este beneficio, cartón, papel y una multitud de otros productos manufacturados.

Químicamente, la madera es un material heterogéneo, está compuesta principalmente por moléculas de celulosa, lignina y hemicelulosa, los principales componentes de la pared celular de las plantas (Saber Más 32:27-30). Las variaciones en las características y proporciones de éstos, genera diferencias en la estructura, hacen que exista madera pesada o ligera, rígida o flexible y dura o blanda.

 

La interacción de la madera con el hombre

La madera es uno de los materiales más antiguos utilizados por el hombre, y se piensa que contribuyó en del desarrollo y adaptación al medio ambiente. Con este material se fueron elaborando herramientas, utensilios, vivienda, medios de trasporte como barcos y vehículos, todo ello gracias a su fácil manejo para trabajarla y transformarla. Debido a estas características, la madera rápidamente se hizo popular entre nosotros, pero también presenta cualidades poco atractivas, ya que resulta evidente que es susceptible a los efectos del fuego, intemperie y algunos microorganismos. Por lo tanto, no es de sorprender que las personas paridamente intentaron mejorar su durabilidad por diversos mecanismos.

Uno de los hallazgos más notables del hombre en interacción con la madera, fue al identificar que ciertos árboles eran menos susceptibles a las plagas o inclusive inmunes a ellas. Se tienen antecedentes que aborígenes australianos utilizaron “madera de sangre” (Corymbia gummifera) resistente a termitas y hongos, utilizadas para la elaboración de tumbas, alrededor de 5,000 A.C. Al igual, en la cultura Maya se construyeron templos en Guatemala cerca del 700 D.C. con una notable resistencia a insectos, y el filósofo Teofrasto (371-287 A.C.) realizó el primer listado de maderas durables. Otra valiosa atribución es la creencia que se tenía de la influencia de la temporada del talado de los árboles sobre la durabilidad natural de la madera, el militar y gobernante Napoleón, exigió en 1810 que los buques de guerra se construyeran de madera talada de invierno, para asegurar una mayor dureza de la estructura de sus navíos.

 

Protección y conservación de la madera

A medida que avanzó la tecnología industrial, este material se utilizó con mayor frecuencia en exteriores, favorecida por la industria de la preservación. Se estima que en todo el mundo, esta producción cubre aproximadamente 30 millones de metros cúbicos por año, lo que concierne al consumo de unas 500,000 toneladas de persevantes químicos. Alrededor de dos tercios del volumen, se preservan con arseniato de cobre cromado (CCA). Aunque está restringido a un número limitado de aplicaciones industriales, este producto se ha utilizado por décadas, para evitar que la madera sea atacada por insectos y hongos, además de ser preservada contra el agua. Cantidades importantes de CCA permanecen en la madera durante muchos años y la eliminación de sus residuos es un problema creciente en Europa, América del Norte y Japón.

 Otros compuestos utilizados en la preservación de la madera representan un peligro ecológico, pero afortunadamente se comienza a utilizar opciones ecológicas, que proporcionan protección y durabilidad a este material. Tecnologías alternativas de origen finlandés, como el proceso de tratamiento térmico (comercialmente llamado ThermoWood®) con una estabilidad o resistencia mejorada, ofrece un aumento de sus propiedades, mediante la reducción de la absorción de humedad, firmeza dimensional y perpetuación biológica.

 

La madera en la actualidad, problemática y soluciones

La madera ha sido uno de los principales materiales para la construcción, utilizada por la humanidad a lo largo de su historia. No obstante, el uso global de combustibles a partir de ella ha ido en aumento en países europeos. Alrededor del 55% de este material se dedica directamente como combustible, el 45% restante se utiliza a modo de materia prima industrial, pero aproximadamente el 40% de esta se maneja a fin de desechos de procesos primarios o secundarios, adecuados sólo para la producción de energía o de biocombustibles mejorados.

Trabajar con la madera es a menudo una actividad económica o cultural local significativa, hay poca información que aclaren la importancia de estos productos en nuestra economía, a nivel país o regional. El uso de madera como base para la artesanía es común en regiones forestales y boscosas. Entre la gama de bienes encontramos instrumentos musicales, muebles, juguetes, accesorios, objetos artísticos y decorativos.

La tala ilegal y el comercio internacional de madera ilícita son un problema importante, pero no es el único. Acabar con los bosques (legales o ilegales) para dar paso a la agricultura es un inconveniente significativo. Un estudio reciente de la Comisión Europea estima que el 53% de la deforestación mundial, realizado en 1990 a 2008, se debió a la expansión agraria. Información de 2012 generada por los gobiernos británicos y noruegos, estiman que la explotación agrícola es responsable de alrededor del 80% de la pérdida del bosque en un periodo de 2000 a 2010.

La supervivencia de los ecosistemas forestales es esencial para el desarrollo sostenible, sin embargo, están amenazadas por el aumento de la demanda humana. A nivel mundial, más de 1.6 mil millones de personas, casi una cuarta parte de la población dependen de los bosques, durante al menos una etapa de su vida, incluyendo actividades como el consumo de leña, alimentos y plantas medicinales. La explotación de los bosques, al igual que otros recursos naturales, contribuye al progreso, pero en muchos países las prácticas de manejo forestal son claramente insostenibles, afectando la biodiversidad y la regulación natural de agua y clima. Entre el 12 y 15% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, se estima que se derivan de la deforestación. Lamentablemente, en algunas naciones, los conflictos armados han sido financiados por los ingresos procedentes de la venta de madera.

A principios del siglo XX se comenzó a reconocer el potencial de las plantaciones forestales, para aliviar la presión sobre los bosques naturales con el fin de sumar valor a recursos no maderables. En décadas más recientes, esta idea ha sido fortalecida a través de políticas forestales nacionales, donde los responsables se han vuelto conscientes de las limitaciones de los bosques naturales para satisfacer las necesidades de madera y conocer otros valores que éste proporciona.

 

Perspectivas para el futuro

La utilización de productos químicos para la preservación de la madera ha sido una preocupación a nivel mundial, debido a la toxicidad que representa al ser humano y medio ambiente. En la actualidad existen compuestos de origen natural que podrían ser utilizados para la protección de la madera, están presentes en los tejidos y órganos de plantas como sus flores, frutos o corteza del árbol, mostrando características fungicidas e insecticidas. Otra alternativa se enfoca al estudio de compuestos provenientes de microorganismos como bacterias y hongos, que producen sustancias represoras del crecimiento de patógenos y pueden ser utilizadas para su aplicación en la preservación de la madera, aumentando considerablemente su durabilidad.

 

Saber Más:

Hyde, W.F., Amacher G.S. y Magrath W. (2001). Deforestación y aprovechamiento forestal. Teoría, evidencias e implicaciones de política. Gaceta Ecológica, (59):14-37. https://www.redalyc.org/pdf/539/53905902.pdf

FAO, 2005. Parte I. Situación y acontecimientos recientes en el sector forestal.

http://www.fao.org/tempref/docrep/fao/007/y5574s/y5574s04.pdf

Ross, R.J. (2010). Wood handbook: wood as an engineering material. USDA Forest Service, Forest Products Laboratory, General Technical Report FPL-GTR-190, 1:509.

https://www.fpl.fs.fed.us/documnts/fplgtr/fpl_gtr190.pdf

 

M. en C. Wilber Montejo Mayo, estudiante del Programa de Doctorado en Ciencias y Tecnología de la madera de la Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera.

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D. en C. Crisanto Velázquez Becerra, profesor investigador de esta facultad, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

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